Tras el llamado de Putin a diálogos directos Zelensky exige una tregua

La diplomacia europea se vio socavada este fin de semana cuando el presidente Trump instó a Ucrania a aceptar una propuesta rusa para conversaciones directas, contradiciendo un plan de alto el fuego previamente anunciado por líderes europeos en Kyiv. Este movimiento se produce en un momento crítico, con la guerra en Ucrania entrando en su segundo año y las tensiones geopolíticas alcanzando niveles no vistos en décadas. El contexto se complica aún más por las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos, que añaden incertidumbre a la política exterior estadounidense.

Según la investigación publicada por The New York Times, los líderes de Francia, Alemania, el Reino Unido y Polonia habían fijado un plazo hasta el lunes para que Rusia aceptara un alto el fuego de 30 días, una propuesta originalmente impulsada por la administración Trump, bajo la amenaza de sanciones adicionales.

Ante esta situación, el presidente Vladimir Putin respondió con una contraoferta de diálogo directo, sin mencionar un cese de hostilidades, una propuesta que fue rápidamente rechazada por Francia y Alemania. Incluso el enviado de Trump a Ucrania, el general Keith Kellogg, había declarado el domingo que Rusia debería detener las hostilidades como paso inicial para cualquier negociación. Sin embargo, Trump, a través de su plataforma Truth Social, expresó que “el presidente Putin de Rusia no quiere un acuerdo de alto el fuego con Ucrania”, afirmando que el líder ruso busca conversaciones directas con Ucrania, con Turquía como anfitrión. Trump instó a Ucrania a “aceptar esto, INMEDIATAMENTE”.

La respuesta inicial del presidente Zelensky a la oferta rusa fue cautelosa, reiterando la necesidad de un alto el fuego. Sin embargo, tras la publicación de Trump, Zelensky añadió un nuevo giro a la situación diplomática al anunciar su disposición a participar personalmente en las negociaciones, a pesar de que la propuesta de Putin no incluía una reunión a nivel presidencial. Zelensky comunicó a través de X que estaría “esperando a Putin en Turquía el jueves”, esperando que “esta vez los rusos no busquen excusas”.

Estos intercambios ocurrieron poco después de que Putin rechazara el ultimátum del lunes y propusiera las conversaciones directas en Estambul para el jueves. Los líderes europeos, antes de establecer el plazo y amenazar con más sanciones, mantuvieron una conversación telefónica con Trump desde Kyiv el sábado, en la que se acordó que Estados Unidos también impondría sanciones si Putin no aceptaba una tregua. Trump, al respaldar la contraoferta rusa, argumentó que “al menos podrán determinar si es posible un acuerdo o no, y si no lo es, los líderes europeos y Estados Unidos sabrán cuál es la situación y podrán proceder en consecuencia”.

Desde que iniciara los esfuerzos para poner fin a la guerra en Ucrania hace tres meses, la administración Trump se ha alineado con Rusia en una votación en las Naciones Unidas sobre la guerra y ha reanudado lazos diplomáticos más amplios con Moscú. Aunque ha mantenido las sanciones económicas existentes, no ha intensificado la presión con restricciones adicionales, incluso cuando Putin no ha mostrado señales de retroceso en la guerra. De acuerdo con datos de la ONU, el número de víctimas civiles ha aumentado desde que comenzaron las conversaciones de alto el fuego impulsadas por la administración Trump, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Ucrania aceptó en marzo una propuesta estadounidense para un alto el fuego incondicional.