La opacidad del Gobierno Regional de Huánuco en la gestión de eventos clave ha desatado una fuerte crítica de la ciudadanía, cansada de la falta de transparencia y, especialmente, de los sobrecostos en las actividades organizadas por la administración de Antonio Pulgar. La voz de alerta fue dada por el consejero Dante Tarazona, quien denunció que ninguna de las recientes actividades, como la Expo Amazónica 2023, FAICA 2024 y, más recientemente, la feria Si Café, ha contado con informes detallados de gastos e ingresos. Este silencio administrativo y la ausencia de rendición de cuentas minan la confianza en la gestión pública, poniendo en duda la ética del gobierno regional.
Las denuncias realizadas señalan que durante estos eventos, los gastos habrían alcanzado niveles excesivos e injustificados, especialmente en el alojamiento. Según el informe obtenido por Ahora, el costo de una habitación de hotel en Tingo María, que normalmente oscila entre 70 y 80 soles, fue cuadruplicado, llegando a los 250 soles por noche. Esto representa un gasto desmedido e injustificado para una institución pública, y plantea dudas sobre el manejo de los fondos asignados a la organización de estas actividades, que tienen como propósito promocionar a la región Huánuco y beneficiar a su población.
Tarazona expresó su preocupación por la falta de ética de los organizadores, quienes, además, parecen no tener lazos de identificación con la región ni sus autoridades. “Esto es una provocación al pueblo de Huánuco”, manifestó. La ciudadanía, cansada de esta falta de transparencia, ha anunciado movilizaciones para el próximo 13 de noviembre, buscando exigir respuestas y una rendición de cuentas clara y honesta. Este movimiento no se dirige contra el gobierno central ni el Congreso; es una demanda específica hacia el gobierno regional, a quien consideran que le falta “la moral y la ética para manejar la institución”.
La gestión del gobierno regional de Huánuco tiene la responsabilidad de responder ante sus ciudadanos, aclarando detalladamente el uso de los recursos asignados a estos eventos y eliminando las dudas de corrupción e inmoralidad en la administración pública. Esta omisión de rendición de cuentas no solo es irresponsable, sino que también agrava la percepción de que existe una tendencia generalizada de irregularidades en la administración pública a nivel nacional, como señalan los propios ciudadanos.




