Tramo Huánuco – La Unión: Obreros alertan violencia de parte de conductores

Conductas agresivas protagonizadas por algunos conductores en la zona de intervención del proyecto vial Huánuco – La Unión han generado creciente preocupación entre el personal técnico y operativo que trabaja en esta obra de infraestructura clave para la región.


Las denuncias por parte de trabajadores apuntan a actos de intolerancia, insultos, amenazas e incluso destrucción deliberada de señalización, en particular contra quienes regulan el tránsito en los puntos de control.


Según declaraciones recogidas entre miembros del equipo de obra, los incidentes son recurrentes y afectan de forma directa a mujeres que cumplen funciones de paleteras, encargadas de gestionar el paso de vehículos en función del cronograma de trabajo previamente coordinado con las autoridades. Las trabajadoras afirman ser blanco frecuente de gritos, gestos hostiles y reclamos desproporcionados, incluso cuando cumplen estrictamente las normas operativas del proyecto.


“Hay quienes bajan del vehículo para insultar o patear los conos, sin importarles que estamos aquí cumpliendo con protocolos de seguridad vial”, señaló uno de los responsables del área de tránsito, quien pidió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad.


Personal de obra denuncia agresiones constantes y clima de tensión en la vía
Desde el frente de trabajo se ha solicitado en reiteradas ocasiones la intervención de las autoridades competentes para frenar estos hechos. Voceros del proyecto indicaron que los horarios de pase vehicular se encuentran debidamente informados y que las restricciones están en línea con las disposiciones técnicas de una obra en plena ejecución. Sin embargo, un grupo de conductores persiste en desobedecer estas normas, reaccionando de forma hostil cuando se les impide avanzar fuera de los tiempos establecidos.


“No todos se comportan así, pero los que lo hacen generan un ambiente violento que afecta al equipo y pone en riesgo a todos”, declaró un representante de la empresa responsable de la obra. De acuerdo con esta fuente, la situación ha obligado a reforzar las medidas internas de seguridad y a mantener al personal en constante estado de alerta, incluso en labores rutinarias como el control del tráfico.


El equipo técnico también manifestó que la destrucción de conos, carteles reflectivos o cintas delimitadoras —además de ser un delito contra la propiedad del proyecto— expone a los mismos conductores y pasajeros a potenciales accidentes en zonas donde hay maquinaria pesada en operación y excavaciones activas.