La tarde del domingo se convirtió en un verdadero calvario para cientos de conductores y pasajeros que transitaban por la Carretera Central, a la altura de la entrada de Pitumama, en Huánuco. Según testigos, alrededor de las 12:00 p.m., un tráiler que intentaba incorporarse a la vía principal tras salir de una cochera sufrió un desperfecto mecánico y quedó bloqueando completamente el pase, obstaculizando ambos sentidos.
El incidente generó un congestionamiento que se extendió por más de cinco horas, afectando especialmente a transportistas de servicio público y a conductores particulares que se vieron atrapados sin posibilidad de avanzar. La desesperación llevó a muchos choferes a intentar maniobras imprudentes, adelantando en espacios reducidos y utilizando vías contrarias para buscar una salida. Según usuarios, esta situación derivó en varios choques menores y roces entre vehículos, alimentando el caos y la tensión en la zona.
De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, se observa cómo los conductores pierden la calma, arriesgando la seguridad propia y de otros. Algunos ciudadanos expresaron su preocupación por la ausencia de personal policial y de apoyo logístico para ordenar el tránsito y despejar la vía de manera oportuna. Cabe resaltar, que la acción policial por parte de la Comisaría de Cayhuayna, logró ordenar el pase y mantener el fluido constante de vehículos.
Una infraestructura vial al límite
El bloqueo del tráiler evidenció nuevamente la vulnerabilidad de la Carretera Central. El deterioro constante de la pista, marcada por baches y reparaciones incompletas, incrementaron los efectos del incidente. Especialistas en transporte han advertido repetidamente que un solo obstáculo puede paralizar completamente la conectividad regional, afectando el transporte de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales.
Ciudadanos consultados lamentaron que el episodio ponga en evidencia las carencias en infraestructura y planificación urbana. “Una ciudad que aspira al desarrollo no puede depender de una sola vía tan frágil y en tan mal estado”, comentó un transportista afectado. Otros señalaron la urgencia de concretar proyectos de vías alternas o de mejoras integrales, actualmente en estudio pero sin avances significativos.
Falta de prevención y respuesta inmediata
Algunos vecinos y líderes comunales coincidieron en que, más allá del desperfecto mecánico, el problema radica en la falta de protocolos de contingencia y en la escasa presencia de autoridades para gestionar emergencias viales. La situación dejó varados a decenas de buses interprovinciales, ambulancias y familias que regresaban a Huánuco tras el feriado.
Mientras tanto, desde el sector transporte no se han emitido informes oficiales detallando acciones correctivas ni estrategias para evitar futuros bloqueos. Se solicitó información al Gobierno Regional y a la Dirección Regional de Transportes, pero hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.
Este episodio, calificado como uno de los atascos más graves en los últimos meses, reaviva el debate sobre la urgencia de invertir en infraestructura y mejorar la cultura vial. Según especialistas, de no implementarse medidas inmediatas, Huánuco continuará siendo rehén de su propia precariedad vial.




