La celebración por la victoria de Argentina en la Copa América 2024 se tornó trágica y violenta en Buenos Aires, dejando un saldo de un muerto, diez heridos y treinta detenidos. Los festejos, que inicialmente reunieron a miles de aficionados en las calles en un ambiente de júbilo, se vieron opacados por incidentes severos entre un grupo de hinchas y las fuerzas de seguridad.
El episodio más grave ocurrió cuando un joven perdió la vida al caer del Obelisco, un icónico monumento de la ciudad, donde los fanáticos se habían congregado para celebrar. Además, la noche fue marcada por enfrentamientos violentos que resultaron en diez personas heridas y treinta detenciones.
Los disturbios comenzaron cuando algunos aficionados empezaron a agredir a la policía, que respondió utilizando camiones hidrantes y formando cordones de seguridad en un intento de controlar la situación. Según reportes de TN, de los heridos, cuatro sufrieron lesiones graves, incluyendo dos por impactos de bala y dos por armas blancas, mientras que el resto presentó cortes y contusiones.
Además, los daños materiales fueron considerables: varios contenedores de basura incendiados, mobiliario urbano destruido y daños a establecimientos comerciales en la emblemática avenida 9 de Julio, que quedó cubierta de escombros y vidrios rotos tras los enfrentamientos.
Este lamentable desenlace ha empañado lo que debería haber sido una noche de fiesta y orgullo nacional, sumiendo a la comunidad y las autoridades en una profunda consternación.




