La tarde de este martes, a las 1:20 p. m., dos trenes de las empresas PeruRail e Inca Rail colisionaron frontalmente en el kilómetro 82, en el sector Pampacachua, distrito de Ollantaytambo (Urubamba), cuando una de las unidades se desplazaba hacia la ciudadela inca. El impacto dejó como saldo más de 30 personas heridas y un maquinista fallecido, identificado como Roberto Cárdenas Loayza (61), quien había cumplido años el 22 de diciembre.
El hecho ocurrió en una zona de alta afluencia turística, donde diariamente circulan visitantes nacionales y extranjeros con destino al Parque Arqueológico Nacional de Machu Picchu. El accidente generó una intensa movilización de equipos de emergencia y abrió nuevas alertas sobre los protocolos de control en una de las rutas más sensibles del país.
Complicó el rescate
Tras el choque, personal guardaparque acudió de inmediato para apoyar en la atención de los pasajeros, en una zona donde no existen carreteras cercanas, lo que obliga a que la evacuación se realice solo por la misma vía férrea. Además, las condiciones geográficas y la estrechez del tramo dificultaron la posibilidad de un aterrizaje de helicópteros, reduciendo las opciones de traslado rápido.
En paralelo, la embajada de Estados Unidos tomó contacto con sus connacionales para facilitar el desplazamiento hacia Cusco, ante la posibilidad de turistas extranjeros involucrados. La escena fue descrita como caótica por algunos pasajeros, quienes tuvieron que salir de las unidades siniestradas con dificultades para caminar y con lesiones en extremidades.
Heridos fueron evacuados
El general PNP Julio Becerra confirmó que los heridos fueron derivados a distintos establecimientos de salud en la ciudad del Cusco, mientras continuaban llegando unidades especializadas para las labores de auxilio e investigación. De acuerdo con una lista preliminar, alrededor de 54 pasajeros viajaban en el tren de PeruRail, entre ciudadanos peruanos y extranjeros.
Becerra señaló que la Policía puso personal a disposición de las diligencias para esclarecer lo ocurrido y coordinar con embajadas si existían turistas extranjeros. En tanto, el Minsa precisó que desplegó ambulancias y equipos médicos de la Diresa y clínicas privadas, priorizando la atención según la gravedad de las lesiones.
El alcalde de Ollantaytambo, Paull Palma, informó que se registraron 19 heridos graves y 35 leves, e indicó que las concesionarias cuentan con responsables de estación encargados de coordinar los horarios de llegada y salida para evitar este tipo de tragedias. Sin embargo, reconoció que tras el impacto se activaron protocolos de emergencia y que aún se necesitaba mayor claridad sobre lo sucedido.
Entre los testimonios, un ciudadano brasileño relató que sufrió un golpe en el pie y la pierna, mientras que otra pareja del mismo país caminaba con dificultad tras lograr salir de los vagones. Estas declaraciones reflejan el nivel del impacto y el temor que generó el choque en un trayecto asociado al turismo y seguridad internacional.
Empresas activan protocolos
Fuentes de PeruRail señalaron que activaron los protocolos de emergencia y continúan las diligencias internas para determinar las causas del accidente. Por su parte, Indecopi anunció el inicio de una investigación de oficio para garantizar los derechos de los consumidores afectados.
En la misma línea, Inca Rail informó del accidente mediante un comunicado donde sostuvo que la salud de sus pasajeros y colaboradores es prioridad, expresando además su solidaridad con los afectados. Asimismo, Ferrocarril Trasandino también confirmó la activación del protocolo de emergencia tras la colisión.




