El programa de mejora de calidad de las granadillas es una gran noticia para este departamento. La finalidad es que nuestros agricultores mejoren la calidad y cantidad de sus productos; en este caso, de la granadilla, para competir con otras regiones y, en el mediano plazo, exportar este producto al mundo.
Saludamos esta iniciativa de las autoridades: realizar este programa de Innovación Agraria, que busca rentabilizar y maximizar las ganancias de los agricultores, mejorando de esa manera la calidad de vida de los agricultores.
Somos una región de agricultores y, como tal, las instituciones del Estado deben cumplir con ese gran sector de la población. En este caso, el Gorehco, a través de la dirección de Agricultura, el Senasa, el INIA y las Ong Islas de Paz ejecutan el mejoramiento de la granadilla en lugares de clima especial, como Chinchao. Después se expandirá hacia Pachitea en la zona de Molino y Huarichaca.
Nuestro departamento es un gran productor de frutas, maderas, ganadería, tubérculos, que se le debe dar valor agregado y crear más fuentes de trabajo para salir de la pobreza. Por decir, en el caso de la papa, si tuviéramos una planta procesadora en esta zona, nos evitaríamos enviar miles de toneladas hasta la capital y perder dinero con los grandes acaparadores (intermediarios), pudiendo transformar, por ejemplo, en harina.
Algo similar está sucediendo con el cacao y café. Gracias al esfuerzo de cooperativas, como la de Naranjillo, muchos campesinos de Leoncio Prado están transformando y vendiendo sus productos a otros mercados regionales y nacionales.
Por otro lado, para vergüenza de la región y el país se está consumiendo madera procesada de Chile, a través de las grandes cadenas de supermercados, aun cuando en nuestra zona gozamos de diversas variedades de las más finas maderas del mundo como el cedro, caoba, nogal, entre otras, que desgraciadamente solo se comercializan en el mercado negro, a través del río Amazonas y la Carretera Central por donde se transporta diariamente miles de pies cuadrados camufladas con variedades corrientes.
Hacemos votos para que esta cadena productiva se expanda hacia otras zonas, como la parte alta de Tomayquichua y las Pampas. Enhorabuena.



