Una densa y extensa tormenta de arena, calificada por expertos y autoridades como un fenómeno “nunca antes visto” en la región, cubrió este jueves a la ciudad de Ica y a localidades cercanas como Parcona, Pisco, Palpa, Nasca, Ocucaje y Santiago. El evento, que se desarrolló de manera repentina durante la tarde, paralizó actividades económicas clave, provocó el cierre temporal de caletas pesqueras y forzó restricciones en el tránsito vial, además de generar alarma y desconcierto entre la población y la comunidad científica.
Impacto inmediato: cierre de caletas y paralización de actividades
La tormenta comenzó poco después de las 2:00 p.m., cuando una nube de polvo impulsada por los conocidos “vientos Paracas”, con ráfagas de hasta 40 km/h, cubrió repentinamente el cielo e hizo que la visibilidad descendiera a niveles críticos en varias zonas urbanas y rurales de Ica. Según el pronunciamiento oficial de la Capitanía de Puerto de Paracas, a las 14:10 horas se dispuso el cierre parcial de nivel V para las caletas El Chaco y La Puntilla, restringiendo de inmediato todas las actividades náuticas, pesqueras y turísticas, tanto artesanales como industriales. Las embarcaciones recibieron la orden de volver a puerto ante el riesgo que representaban las condiciones del mar y el aire.
Al mismo tiempo, el comercio local, el turismo y las actividades agrícolas se vieron repentinamente interrumpidas por la reducción casi total de visibilidad y la presencia de polvo en suspensión, que volvió irrespirable el ambiente exterior. Testigos narran escenas de calles desiertas, pobladores cubriéndose el rostro para intentar protegerse y comerciantes cerrando apresuradamente sus negocios ante el avance de la enorme masa de arena.
Tránsito terrestre restringido y alerta en carreteras
La Policía de Carreteras implementó restricciones y desviaciones en tramos críticos ante la imposibilidad de circular con seguridad. En algunos distritos, la visibilidad descendió a menos de 50 metros e incluso se reportaron zonas con visibilidad menor a los 2 metros, incrementando el riesgo de accidentes. Ante la baja visibilidad y la presencia de polvo denso, el tránsito interurbano fue prácticamente detenido durante varias horas.
Un evento meteorológico “nunca antes visto”
Expertos como Abraham Levy, conocido como “el hombre del tiempo”, declararon públicamente que “en todo caso, es rarísimo. Yo en particular no me acuerdo de una imagen de estas características” para referirse al evento que sorprendió incluso a quienes estudian la meteorología regional. La sorpresa se generó tanto por la magnitud como por la abrupta formación de la tormenta, que se manifestó en pleno día y en una época del año donde este tipo de eventos extremos no suele ocurrir.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) confirmó que los vientos intensos que dieron origen a la tormenta de arena provienen del Anticiclón del Pacífico Sur y que, si bien los vientos “Paracas” pueden registrarse durante el invierno, la intensidad registrada en esta ocasión —con velocidades superiores a los 35-40 km/h en distintas provincias de Ica— es poco común. Senamhi precisó que las ráfagas violentas y prolongadas, sumadas a la falta de vegetación y el suelo seco, favorecieron la formación de la densa nube de arena que invadió los cielos de varias ciudades.
La alerta meteorológica sigue vigente hasta el domingo 3 de agosto, pues se espera que los vientos se mantengan entre moderados y fuertes, generando eventos aislados de levantamiento de polvo y la reducción de la visibilidad horizontal, acompañados de nubosidad, niebla y llovizna dispersa que acentuarán el frío costero.
Consecuencias para la salud y alerta sanitaria
Al margen de la parálisis temporal de las actividades pesqueras, turísticas y comerciales, la tormenta de arena activó una alerta sanitaria en la región debido al aumento de material particulado en el aire (PM10 y PM2.5), considerado altamente peligroso para el sistema respiratorio. EsSalud Ica recomendó a la población permanecer en sus hogares con puertas y ventanas cerradas, y utilizar mascarillas y gafas en caso de tener que salir, sobre todo para personas con enfermedades respiratorias previas, niños, adultos mayores y gestantes. Además, aconsejaron no encender ventiladores, limpiar con paños húmedos y asegurarse de tener a la mano medicación para afecciones pulmonares.
Las recomendaciones oficiales incluyeron no realizar actividades físicas al aire libre y reforzar techos, vidrios y ventanas para evitar daños materiales. Los establecimientos de salud de la red EsSalud fueron puestos en alerta reforzada para atender posibles crisis respiratorias o emergencias derivadas del fenómeno.
Sin vínculo con actividad sísmica
A raíz del desconcierto y las especulaciones de la población —algunos usuarios relacionaron el evento con la posibilidad de sismos o cambios bruscos en el clima— Senamhi emitió un pronunciamiento para descartar cualquier relación entre el fenómeno y eventos sísmicos, subrayando que “no existe sustento científico que vincule ambos fenómenos”.
Las autoridades llamaron a la calma y subrayaron la importancia de atender únicamente recomendaciones provenientes de canales oficiales.
Reacciones de la sociedad y autoridades
Las imágenes y videos de la tormenta rápidamente se viralizaron en redes sociales, mostrando calles cubiertas de polvo, maquinaria agrícola dañada, postes inclinados y ciudadanos buscando refugio en locales comerciales. El presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Ica, Eduardo Ojeda, lamentó el golpe económico y logístico para la región, especialmente en sectores que ya enfrentan dificultades por la desaceleración estacional y problemas climáticos.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) recomendaron a la población asegurar techos, reforzar elementos expuestos al viento y mantenerse alerta ante eventuales réplicas del fenómeno. Por su parte, Senamhi reiteró su llamado a monitorear los avisos oficiales y a no exponer innecesariamente la vida ni la salud en situaciones de visibilidad reducida.
Una tormenta para la historia
Aunque no se han reportado, hasta el cierre de este informe, daños personales o materiales de gravedad, el evento meteorológico sorprendió por su dimensión y rapidez, convirtiéndose en un referente para la historia climática de Ica y el Perú costero. Las autoridades recalcaron que persiste la alerta hasta el domingo 3 de agosto y recomendaron mantener la prudencia y el seguimiento de las comunicaciones oficiales.
Las causas de fondo —la combinación del Anticiclón del Pacífico Sur, la sequedad de los suelos y la exposición de grandes extensiones de arena en la región—, junto con el fenómeno conocido como “vientos Paracas”, seguirán siendo materia de estudio para los expertos, quienes abogan por fortalecer las estrategias de prevención y la resiliencia de las ciudades frente a eventos climáticos extremos.




