La ciudad de Tingo María está conmocionada tras el hallazgo sin vida de José Antonio Zavala Marín, un vigilante de 36 años conocido por su responsabilidad y dedicación al trabajo. Su cuerpo fue encontrado esta mañana en la habitación que alquilaba en el hotel Jireh, ubicado en la cuadra 7 de la Alameda Perú.
El caso ha generado preocupación, ya que el cuerpo presentaba un golpe en la cabeza, lo que ha llevado a las autoridades a investigar si se trató de un accidente o de un posible crimen. Zavala vivía en el hotel mientras trabajaba como vigilante en una universidad local.
La Policía Nacional del Perú acudió al lugar tras recibir la alerta y ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos. Entre las diligencias realizadas están la recopilación de testimonios, el análisis del lugar y la autopsia, que será clave para determinar las causas exactas de su muerte.
Familiares, amigos y vecinos están consternados, pues Zavala era reconocido por su buen carácter y compromiso laboral. Su familia ha informado que el velorio se llevará a cabo en el local comunal de Bella Durmiente, donde sus allegados podrán despedirlo.




