La regulación del acceso de menores a contenido digital ha escalado a un nuevo nivel, impulsada por legislaciones estatales que buscan responsabilizar a las grandes tecnológicas. En Texas, el gobernador ha firmado una ley que exige a Apple y Google verificar la edad de los usuarios de sus tiendas de aplicaciones, una medida que busca dar a los padres mayor control sobre las descargas de sus hijos.
Según la investigación publicada por The New York Times, Texas se posiciona como el estado más grande entre una veintena que han considerado leyes similares enfocadas en la seguridad infantil en dispositivos móviles. Utah fue pionero al aprobar una ley de este tipo en marzo, mientras que California e Illinois evalúan adoptar regulaciones parecidas.
Este movimiento estatal surge ante la lentitud en la aprobación de leyes a nivel federal. No obstante, este mes, congresistas reintrodujeron la Ley de Seguridad Infantil en Línea (Kids Online Safety Act), una iniciativa con amplio apoyo bipartidista que busca que las plataformas de redes sociales limiten el contenido dañino que promueve el suicidio, los trastornos alimenticios y el acoso, al tiempo que otorga a los padres mayores herramientas de control.
Las leyes estatales sobre verificación de edad han generado fricciones entre gigantes tecnológicos como Apple y Meta, quienes debaten sobre la responsabilidad de restringir el acceso de los menores a las aplicaciones. Apple ha argumentado que la recopilación de información sobre la edad invadiría la privacidad de los usuarios y ha sugerido que esta tarea debería ser realizada por las propias aplicaciones. En contraparte, empresas de redes sociales como Meta, Snap y X presionan a Apple y Google, administradores de los sistemas operativos de los teléfonos inteligentes, para que se conviertan en puntos centralizados donde los padres puedan verificar la edad de sus hijos y aprobar las descargas.
El impulso para regular las aplicaciones de teléfonos inteligentes ha cobrado fuerza en las legislaturas estatales tras la publicación del libro “The Anxious Generation” de Jonathan Haidt, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York, quien atribuye muchos de los desafíos que enfrentan los adolescentes hoy en día al auge de los teléfonos inteligentes. Haidt ha expresado su apoyo a esta iniciativa legislativa, señalando la importancia crítica de desarrollar métodos de verificación de edad para la vida en línea, argumentando que ciertas áreas de Internet son inapropiadas para los niños y que Texas está presionando a las empresas que se benefician de los menores para protegerlos. Cabe destacar que el estado de Texas, con una población que supera los 30 millones, es un mercado clave para las empresas tecnológicas, lo que aumenta la importancia de esta legislación.
Andrew Mahaleris, secretario de prensa de la oficina del gobernador de Texas, Greg Abbott, afirmó que la firma de la ley responde a la prioridad de la seguridad y la privacidad en línea de los niños de Texas, añadiendo que Texas permitirá a los padres tener más control sobre el contenido en línea al que sus hijos pueden acceder. Las empresas de redes sociales Meta, X y Snap celebraron la aprobación de la ley, calificándola como un “paso importante” e instando al Congreso a aprobar leyes similares. Sin embargo, el gasto en lobbying de las empresas tecnológicas en Estados Unidos superó los 70 millones de dólares en el último año, lo que demuestra la intensidad del debate en torno a la regulación digital. Este contexto subraya la complejidad del equilibrio entre la protección de los menores y la defensa de la privacidad y la innovación.
Aunque Apple apoya el objetivo de proteger a los niños en línea, un portavoz, Peter Ajemian, expresó su preocupación por la nueva ley de Texas, argumentando que “amenaza la privacidad de todos los usuarios, ya que exige que los mercados de aplicaciones recopilen y conserven información personal identificable y sensible de cada texano que desee descargar una aplicación, incluso si se trata de una aplicación que simplemente proporciona actualizaciones meteorológicas o resultados deportivos”. Una portavoz de Google dijo que la empresa estaba evaluando sus próximos pasos, añadiendo que, antes de la firma de la ley, el equipo de política de la empresa declaró a CBS en Austin que se trataba de “uno de los regímenes de verificación de edad más extremos que hemos visto”. El marco legal en Estados Unidos, que protege la libertad de expresión, plantea desafíos adicionales a la hora de regular el contenido en línea, lo que hace que este tipo de leyes sean objeto de un intenso escrutinio legal.




