Lo que empezó como una faena de pesca rutinaria terminó en una escena digna de una película de terror. Dos pescadores fueron brutalmente interceptados por un grupo de sujetos encapuchados y armados con escopetas hechizas mientras trabajaban con redes en el río Tulumayo. Los delincuentes no solo los despojaron de sus herramientas y captura del día, sino que también los amenazaron de muerte si volvían a acercarse al lugar.
El hecho ocurrió alrededor de las 6:28 p. m., y fue parcialmente registrado en video por las propias víctimas, quienes utilizaban cámaras improvisadas en balsas flotantes. En las imágenes se observa el momento exacto en que los pescadores son sorprendidos por los encapuchados, quienes con gritos violentos y actitud desafiante les advierten que no permitirán la pesca con redes extensas en la zona.
“Nos apuntaron con las escopetas y dijeron que si regresábamos, no saldríamos vivos”, declaró uno de los pescadores, aún visiblemente afectado por la experiencia. Además de robarles las redes, cámaras y utensilios, los atacantes desaparecieron río arriba, dejando tras de sí el miedo y la incertidumbre.
Según los testimonios, los sujetos no serían parte de ninguna autoridad ambiental o fuerza del orden, y no contarían con licencia legal para portar armas de fuego. El uso de armamento hechizo agrava la situación, ya que está tipificado como delito en el Código Penal peruano.
Los pescadores anunciaron que interpondrán una denuncia formal ante la Policía Nacional, exigiendo garantías para su seguridad y el derecho a trabajar sin amenazas.




