Tensión al límite: Trump despliega tropas y acusa a Nicolás Maduro de liderar un cártel del narcotráfico

Las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela alcanzaron un punto crítico tras la decisión del presidente Donald Trump de intensificar la presión contra el régimen de Nicolás Maduro, a quien acusa de encabezar el denominado Cártel de los Soles y de mantener vínculos con redes criminales como el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa.
En este contexto, Washington duplicó la recompensa por la captura de Maduro, elevándola a 50 millones de dólares, y anunció el despliegue de cerca de 4.000 soldados junto con tres destructores de misiles guiados en el mar Caribe. La Casa Blanca advirtió que está dispuesta a usar “todos los elementos de su poder” para frenar el flujo de drogas hacia su territorio y llevar a los responsables ante la justicia.
Desde Caracas, el gobierno de Maduro calificó las acciones como una “amenaza imperialista” y movilizó a 4,5 millones de milicianos de la Milicia Nacional Bolivariana para “defender la soberanía nacional”. Además, prohibió el uso de drones en todo el país, bajo el argumento de prevenir nuevos intentos de atentado como el denunciado en 2020.
El internacionalista Francisco Belaúnde advirtió que, a diferencia de episodios previos, esta ofensiva militar tiene una magnitud mayor al incluir buques de operaciones anfibias y marines, lo que podría interpretarse tanto como una demostración de fuerza como una señal de posible intervención.
Trump, por su parte, ha elevado el tono de su política regional al clasificar como organizaciones terroristas extranjeras a grupos criminales de Latinoamérica, entre ellos el Tren de Aragua, la MS-13 y seis cárteles mexicanos. Incluso, designó al Cártel de los Soles —supuestamente vinculado a la cúpula chavista— como una estructura terrorista, pese a que especialistas consideran que se trata más bien de una red de corrupción dentro del régimen.
Si bien analistas señalan que la opción de una intervención militar directa en Venezuela sigue siendo limitada, el endurecimiento de la estrategia estadounidense marca un nuevo capítulo en la confrontación entre Trump y Maduro, en un escenario que amenaza con escalar la inestabilidad en América Latina.