Tenemos que proteger nuestros bosques

Desde hace más de una semana, la quema de bosques se ha intensificado alarmantemente en los alrededores de Huánuco. Tal es la magnitud del problema que nuestro valle se ve cubierto por una espesa humareda a tal extremo, que ayer, los vuelos aéreos a esta ciudad fueron cancelados.
Día a día, el problema se intensifica y poco o nada se hace para evitar que esto continúe. Sin embargo, no todos los agricultores son insensibles. En Umari, la comunidad, con ayuda de la ONG Diaconía y la Municipalidad de Umari han rescatado el bosque Monte Potrero, el cual tiene una extensión de 850 hectáreas y, donde, el año pasado plantaron 300 000 árboles nativos para rescatar la biodiversidad. Extraordinariamente, el trabajo conjunto de los arriba mencionados ha hecho que la toda la comunidad sea sensibilizada y ahora ellos mismos son los beneficiarios de este bosque.
Gracias a la existencia del bosque, que filtra algunas fuentes de agua, la comunidad tiene para regar sus sembríos; sin embargo, para hacer uso de la misma, los agricultores tienen que retribuir el servicio con trabajo comunal. Este tipo de retribución hacia la naturaleza es sumamente valiosa y enseña a la comunidad que el agua realmente es sumamente preciada y debe ser valorada.
Por otro lado, en otras partes de Huánuco y en la misma ciudad se ha visto poca conciencia y valoración hacia el líquido elemento. Si bien es cierto que la mayoría pagamos por el servicio que nos brinda Seda-Huánuco, el valor pagado es irrisorio en comparación al verdadero costo del agua per se.