Un templo tailandés quedó vacío después de que todos los monjes dieran positivo para drogas y fueran enviados a un centro de desintoxicación.
En una operación rutinaria, los policías acudieron al templo Sap Kaset Nok del municipio de Bueng Sam Phan, en la provincia central de Phetchabun, y realizaron test de drogas al abad del templo, saliendo tres monjes positivos para metanfetaminas.
Los medios locales señalaron que el gobernador de la provincia ordenó que los religiosos, que fueron expulsados del monacato, fueran enviados a un centro de desintoxicación, aunque no se presentaron cargos contra ellos.
Los habitantes se preocupan porque no pueden llevar a cabo las ceremonias del mérito, que implica que los fieles dan comida a los monjes para realizar buenas acciones.




