Temblor en Perú hoy 25 de febrero: El IGP informa sobre la magnitud y ubicación del epicentro

La actividad sísmica es una constante en el territorio peruano, una realidad ineludible debido a su ubicación estratégica en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Esta zona, caracterizada por la convergencia de placas tectónicas, hace que Perú sea particularmente vulnerable a temblores, sismos y terremotos. El conocimiento y la preparación son las herramientas más valiosas para afrontar estos eventos naturales.

Según la investigación publicada por El Comercio, la información sobre cada movimiento telúrico es crucial, y el Perú cuenta con un sistema de monitoreo constante.

El Centro Sismológico Nacional (CENSIS), encargado de recopilar y analizar los datos provenientes de la Red Sísmica Nacional, trabaja en estrecha colaboración con el Instituto Geofísico del Perú (IGP). Esta red, amparada bajo el DS-0017-2018MINAM, se compone de sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento estratégicamente ubicados a lo largo del país, garantizando una cobertura exhaustiva del territorio.

Dada la alta sismicidad del país, el IGP ha advertido sobre la acumulación de energía sísmica en la zona sur del Perú, lo que incrementa la probabilidad de un sismo de gran magnitud. Esta advertencia subraya la importancia de la prevención y la preparación ante desastres naturales, en particular ante la posibilidad de un terremoto de gran escala.

En este contexto, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) juega un papel fundamental en la promoción de una cultura de prevención. A lo largo de 2024, se han realizado dos simulacros a nivel nacional con el objetivo de educar a la población sobre cómo actuar en caso de un sismo. Estas iniciativas buscan familiarizar a los ciudadanos con los protocolos básicos de seguridad y fomentar la preparación ante situaciones de emergencia.

Una de las recomendaciones clave del INDECI es que cada familia prepare una mochila de emergencia. Esta mochila debe contener elementos esenciales como artículos de higiene personal, alimentos no perecibles, ropa de abrigo, medicamentos, documentos de identificación y dispositivos de comunicación como radios a pilas y linternas. La preparación de esta mochila es un paso crucial para garantizar la seguridad y el bienestar en caso de un sismo.