Tel Aviv se alista para ocupar toda Gaza, mientras la ONU alerta sobre resultados devastadores.

La situación en la Franja de Gaza se torna cada vez más crítica, ante el inminente riesgo de una escalada militar. Las advertencias sobre las posibles consecuencias humanitarias, económicas y políticas de una ofensiva a gran escala resuenan en la comunidad internacional, especialmente ante los reportes de hambruna y el colapso del sistema sanitario en la región. La prolongada duración del conflicto, que supera ya los 22 meses, ha exacerbado la vulnerabilidad de la población palestina, generando una dependencia casi total de la ayuda humanitaria.

Según la investigación publicada por Gestión.pe, un alto funcionario de la ONU advirtió el martes sobre las “consecuencias catastróficas” que podría tener una expansión de las operaciones militares de Israel en Gaza, en momentos en que el primer ministro israelí presuntamente considera la ocupación total del territorio palestino.

El secretario general adjunto de la ONU para Europa, Asia Central y las Américas, Miroslav Jenca, enfatizó la inexistencia de una solución militar viable para el conflicto en Gaza, así como para la disputa israelo-palestina en general. Sus declaraciones se produjeron en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, convocada para abordar la creciente crisis en la región. Jenca señaló que una ampliación de la guerra podría tener repercusiones devastadoras para millones de palestinos y poner en peligro la vida de los rehenes israelíes aún cautivos en Gaza. La resolución pacífica y negociada del conflicto se presenta, a juicio de la ONU, como la única vía para garantizar la seguridad y la estabilidad a largo plazo.

Paralelamente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró su determinación de “derrotar totalmente al enemigo en Gaza, liberar a todos nuestros rehenes y asegurarse de que Gaza ya no constituya una amenaza para Israel”. Estas declaraciones, realizadas durante una visita a una base militar, sugieren una posible intensificación de las operaciones bélicas, a pesar de las crecientes presiones internacionales para un cese al fuego. La disparidad entre las posturas de la ONU y el gobierno israelí evidencia la complejidad del panorama político y la dificultad de alcanzar un acuerdo que satisfaga a todas las partes involucradas.

La ONU ha reiterado la necesidad urgente de facilitar el acceso irrestricto de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, utilizando “todos los puertos disponibles”. El portavoz de la Secretaría General, Farhan Haq, subrayó que el volumen actual de provisiones es “insuficiente” para hacer frente a la creciente hambruna que afecta a la población. A pesar de los informes sobre la apertura de nuevos puntos de entrada, la ONU denuncia “impedimentos” tanto en la entrada como en la distribución de la ayuda, lo que dificulta la respuesta a las necesidades básicas de la población palestina. La falta de combustible, crucial para el funcionamiento de instalaciones sanitarias y de saneamiento, agrava aún más la situación.

Las cifras oficiales dan cuenta de la magnitud de la tragedia. El ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 resultó en la muerte de 1,219 personas en Israel, en su mayoría civiles, y la captura de 251 rehenes. En represalia, la ofensiva israelí ha causado la muerte de al menos 61,020 palestinos, según el ministerio de salud de Gaza. Estas cifras, sujetas a verificación independiente, reflejan el alto costo humano del conflicto y la urgente necesidad de un alto el fuego y una solución política duradera. La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos, mientras la posibilidad de una escalada militar amenaza con sumir a la región en una crisis aún mayor.