Por Elisabet Ruiz Dotras
Las organizaciones benéficas siempre han tenido un punto débil: su falta de transparencia en lo que respecta al uso que se da a las donaciones recolectadas. Hasta ahora ha sido muy difícil saber si las donaciones se usaban para el fin con el que se habían promovido o tomaban otro rumbo más desagradable, como puede ser la malversación de fondos, financiar campañas sospechosas o incluso proyectos terroristas. Como resultado, a menudo los donantes desconfían de estas organizaciones y esto acaba afectando también a las que cumplen con sus compromisos y sus principios éticos.
Vayamos a la guerra entre Rusia y Ucrania. Muchas organizaciones sin fines de lucro y grupos de ayuda han estado trabajando para proporcionar asistencia humanitaria a los afectados por este conflicto. Las organizaciones benéficas han trabajado duro desde el primer momento para recaudar dinero y auxiliar a los ciudadanos afectados.
Sin embargo, como en todas las organizaciones benéficas, siempre permanece la duda respecto al uso y gestión de las donaciones. Los donantes a menudo se quedan con la incertidumbre de cómo es usado su dinero y si realmente sus donaciones acaban teniendo el impacto esperado para mejorar la vida de aquellos que tanto lo necesitan.
Frente a esta desconfianza, la tecnología puede desempeñar aquí un rol interesante, en particular la tecnología blockchain, o de cadena de bloques, que empezó con la primera criptodivisa, el bitcóin, pero que su uso se ha ido extendiendo en muchísimos otros campos que abarcan servicios financieros, sistema sanitario, logística, contratos, seguros y donaciones, entre otros.
Un sistema fiable y transparente
Los principios básicos de la elevada fiabilidad y no vulnerabilidad que ofrece esta tecnología son los que han permitido el auge de su aplicación en campos tan diversos.
La transparencia de la cadena de bloques es especialmente valiosa en aplicaciones donde la confianza y la transparencia son fundamentales, como en el sector financiero y en la gestión de datos sensibles. Dicha transparencia también puede ser útil para garantizar la responsabilidad y la rendición de cuentas en una gran variedad de industrias y organizaciones donde el dinero público o las inversiones forman parte de su sistema.
La tecnología blockchain proporciona el elemento clave para aportar confianza y seguridad a un sistema de transacciones económicas como el de las donaciones. Es una tecnología que ofrece una trazabilidad completa y transparencia del dinero y de sus movimientos financieros, mejorando la seguridad y eficiencia de los sistemas actuales con el fin de prevenir una mala gestión.
Esto implica que cuando una organización benéfica hace uso de la tecnología blockchain el donante puede saber cómo y en qué se está usando su dinero. De modo que los donantes no solo pueden decidir donar su dinero a una determinada causa, sino que también la tecnología blockchain ofrece un sistema natural de selección para premiar aquellas organizaciones que mejor gestionen los recursos económicos cedidos por los donantes y eliminar o expulsar aquellas que gestionen de forma más ineficiente sus donaciones o sean organizaciones menos transparentes.
Este factor convierte automáticamente a las organizaciones benéficas en organizaciones transparentes y eficientes dado que se juegan su reputación en la forma que destinan las donaciones recolectadas.
¿Cómo funciona la tecnología blockchain en las donaciones?
Hay muchas organizaciones benéficas que ayudan a las víctimas de Ucrania. Las más destacadas son Cruz Roja, UNICEF, Cáritas, Mercy Corps, International Rescue Committee (IRC) y Oxfam. La mayoría ha comenzado ya a explorar el uso del blockchain como una herramienta para mejorar la transparencia y la eficiencia en la entrega de ayuda humanitaria.
La principal ventaja de la tecnología blockchain radica en su capacidad para habilitar un sistema seguro y a la vez fiable de certificación de transacciones sin necesidad de intermediarios, de modo que es posible una descentralización de la gestión. Funciona mediante registros digitales enlazados por operaciones matemáticas que verifican distintos usuarios llamados miners y localizados en cualquier parte del mundo.




