El consejero regional Olchese Tarazona exhortó al recientemente designado director de la Dirección Regional de Educación (DRE) a priorizar el cierre de brechas en infraestructura educativa, especialmente en las zonas rurales y más alejadas del departamento. Según manifestó, se trata de una deuda histórica con comunidades que carecen de aulas dignas, lo que limita gravemente el acceso a una educación de calidad para niños y adolescentes.
Durante una entrevista con medios locales, Tarazona afirmó que uno de los problemas más reiterados por la ciudadanía es la distribución desigual de recursos entre las instituciones educativas. “Hay fondos que no están llegando a las escuelas que más lo necesitan. Hay inequidad en la asignación presupuestal”, sostuvo el consejero, quien además pidió corregir esta situación en el corto plazo.
El funcionario también mencionó como obstáculo frecuente la falta de saneamiento físico-legal de muchos locales escolares, lo cual impide ejecutar obras de mejoramiento o reconstrucción. Aseguró que este tipo de brechas administrativas deben ser atendidas por el nuevo director, quien —según indicó— deberá exponer su diagnóstico y su plan de acción ante el Pleno del Consejo Regional.
Olchese Tarazona planteó que la presentación ante el Consejo debe realizarse en el más breve plazo, de modo que el nuevo titular de la DRE pueda explicar en qué condiciones recibe el sector y qué metas se ha trazado para lo que resta del periodo de gestión. “Luego de eso, se hará una evaluación de los avances con base en los compromisos asumidos”, agregó el consejero, sin mencionar plazos concretos para dicha revisión.
Consultado sobre el perfil del nuevo funcionario, Tarazona declaró que no ha tenido oportunidad de conocerlo directamente, pero espera que su experiencia previa en la UGEL de Lauricocha le haya permitido comprender las necesidades del sector. Afirmó que su labor debe enfocarse en “atender los problemas más urgentes, más allá de las zonas céntricas”, haciendo alusión a la histórica postergación de las provincias más alejadas.
El consejero también señaló que los cambios de autoridades educativas deben guiarse por una lógica técnica y no política, sobre todo considerando que solo resta un año de gestión regional y nacional. En ese sentido, exhortó al nuevo titular a no limitarse a continuar la gestión anterior, sino a mejorarla y corregir los errores detectados durante el año en curso.
En otro momento de la entrevista, Tarazona expresó su preocupación por el efecto que la actual coyuntura política nacional podría tener en la ejecución de obras en Huánuco. Según dijo, las marchas y protestas contra el Congreso, así como la incertidumbre sobre la permanencia del nuevo presidente interino, “afectan directamente las inversiones y la atención de servicios públicos”.
El consejero advirtió que existe un “riesgo latente” de paralización de proyectos financiados por el Gobierno central, como el mantenimiento de carreteras a cargo de Provías. Mencionó específicamente el caso de la vía Rancho–Panao–Chaglla, que —según su testimonio— enfrenta retrasos constantes por la falta de continuidad en la gestión del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Tarazona cuestionó que las regiones como Huánuco deban viajar constantemente a Lima para exigir atención a sus necesidades, calificando esta situación como un “problema estructural de centralismo”. “Seguimos mendigando atención, mientras otras regiones del sur sí se hacen respetar”, declaró.
Sin aludir directamente a la congresista Margot Palacios, Tarazona dejó entrever que algunos representantes electos por Huánuco no estarían priorizando el bienestar regional por encima de sus diferencias con el Gobierno Regional o el Ejecutivo nacional. “Por encima de discrepancias personales, debe estar el desarrollo de Huánuco”, manifestó.
El consejero pidió que la representación parlamentaria de la región gestione mayor atención del Gobierno nacional hacia Huánuco, especialmente en un contexto en el que —según indicó— la región figura entre las últimas en ejecución presupuestal. Añadió que el próximo viaje presidencial a Huánuco, previsto para noviembre, debe aprovecharse para visibilizar las necesidades reales de la población.
Finalmente, Tarazona remarcó que la responsabilidad de cambiar esta situación no solo recae en las autoridades, sino también en la ciudadanía. “Es momento de hacernos sentir como región, de exigir respeto y atención, y no seguir esperando a que se acuerden de nosotros cada cinco años”, concluyó.




