La exalcaldesa de Lima, Susana Villarán, rompió su silencio en la antesala del juicio oral que enfrentará por el caso de corrupción vinculado a las constructoras brasileñas Odebrecht y OAS. En entrevista con RPP, Villarán reconoció haber recibido un monto significativo de dinero de dichas empresas para financiar sus campañas, aunque rechazó tajantemente que ello configure un acto de corrupción.
“Sí fue una suma importante”, admitió Villarán, refiriéndose a los aportes que recibieron tanto su campaña contra la revocatoria como su intento de reelección. No obstante, negó que se tratara de los 11 millones de dólares que la Fiscalía ha señalado en su investigación.
La exburgomaestre justificó los aportes como una estrategia de las empresas para asegurar la “estabilidad jurídica” de sus contratos ya existentes con la Municipalidad de Lima, y no como una contraprestación a cambio de favores indebidos.
Villarán rechazó ser una persona corrupta y aseguró que no tuvo conocimiento de que los fondos provenían de prácticas ilícitas ligadas a sobornos y lavado de dinero. “Piden una prisión de 29 años por delitos que yo no he cometido. Ni colusión, no hay organización criminal y no hay lavado de activos. Vamos a probarlo en el juicio”, afirmó.
Asimismo, expresó arrepentimiento por no haber transparentado los aportes en su momento: “Mi silencio dañó la confianza de mucha gente”. Sin embargo, insistió en que su gestión fue limpia y que nunca concedió ventajas indebidas a las constructoras.
El Ministerio Público ha solicitado 29 años de cárcel para la exalcaldesa por los presuntos delitos de colusión, organización criminal y lavado de activos. Según la acusación fiscal, los aportes económicos de Odebrecht y OAS fueron parte de un esquema de financiamiento ilícito de campañas, utilizado como moneda de cambio para asegurar beneficios políticos.




