La controversia en torno a la valorización de una donación de trenes usados por parte de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) ha escalado, luego de que la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) requiriera formalmente a la comuna sustentar la disparidad entre el valor declarado y la estimación original del donante. Este caso, que pone en tela de juicio la transparencia en la gestión de bienes públicos, se produce en un contexto de creciente demanda por mejoras en el sistema de transporte masivo de la capital peruana.
Según la investigación publicada por El Comercio, la Sunat ha activado un protocolo de fiscalización tras detectar una diferencia abismal en la valoración de un lote de trenes donados por la empresa estadounidense Caltrain a la Municipalidad de Lima. El ente recaudador exige explicaciones sobre el cálculo que llevó a la MML a declarar la donación por S/ 822 millones, cuando Caltrain la valoró en apenas US$ 4.9 millones.
La discrepancia en los montos ha encendido las alarmas de la Sunat, que busca determinar si la valorización realizada por la MML tiene implicaciones tributarias y aduaneras. Las donaciones de bienes, como es el caso, están sujetas a un marco legal específico que exige transparencia y justificación en el valor asignado. Esto, en particular, considerando que los trenes serían destinados a mejorar el transporte público, un área donde Lima enfrenta grandes desafíos.
El requerimiento de información por parte de la Sunat es exhaustivo e incluye la presentación de informes de peritaje, documentos técnicos de valorización, actas de las sesiones del Concejo Metropolitano y resoluciones municipales relacionadas con la donación. Este proceso de fiscalización se produce en un momento en que la MML busca reactivar proyectos de transporte público, como la ampliación del Metropolitano y la construcción de teleféricos.
En respuesta, la Municipalidad de Lima ha emitido un comunicado defendiendo la legalidad de la donación. La comuna argumenta que el valor declarado no corresponde al costo comercial de los trenes, sino a un criterio técnico de aseguramiento patrimonial, indispensable para garantizar la reposición de los bienes en caso de pérdida o destrucción. Esta postura, sin embargo, no ha logrado disipar las dudas sobre la metodología empleada para la valorización.
Además, la MML ha señalado que el valor contable informado por Caltrain no reflejaría el estado operativo real de los trenes, los cuales, según la comuna, se encontrarían en condiciones de funcionamiento. Pese a ello, la Municipalidad no ha especificado qué entidad realizó la tasación ni ha proporcionado detalles sobre el peritaje que respalda la cifra de S/ 822 millones, lo que mantiene la controversia en curso y abre la puerta a una posible auditoría o investigación fiscal.




