La reciente declaración de la presidenta de Perú, Dina Boluarte, sobre un esperado anuncio para aumentar el sueldo mínimo ha generado debate entre empresarios y sindicatos en el país. Mientras que no se ha fijado una fecha exacta para la ejecución del aumento, la presidenta del gremio empresarial Comex Perú, Jessica Luna, expresó su preocupación sobre el incremento de la remuneración mínima vital (RMV) en una entrevista con RPP, pidiendo que la decisión se discuta “técnicamente”.
Jessica Luna argumentó que el incremento del sueldo mínimo, actualmente situado en S/1025, podría ser perjudicial para las medianas y pequeñas empresas (mypes), especialmente aquellas que están en proceso de recuperación. A fines del 2022, había 6,1 millones de mypes en Perú, un 11,9% más en comparación con el 2021, pero el 86,7% de ellas son informales. “¿Ustedes creen que una pyme que está saliendo de UCI, una pyme formal, en Gamarra, que le paga con todos sus derechos a sus trabajadores un salario mínimo puede enfrentar ahora un salario mínimo mayor? Claramente, no”, declaró Luna.
Por otro lado, los gremios sindicales han planteado la necesidad de un incremento en el sueldo mínimo que refleje el costo de la canasta básica familiar, valorada aproximadamente en S/2600. Julio César Bazán, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores del Perú (CUT Perú), sugirió un aumento inicial a S/1500 con un plan progresivo de cinco años. La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) también ha propuesto un incremento hasta los S/1500 o cerca de S/2000, considerando el alza en el costo de vida. Este asunto pone de relieve la tensión entre las necesidades económicas de las empresas y la búsqueda de una remuneración justa para los trabajadores en un contexto económico complejo.




