Sudáfrica busca un acuerdo comercial para calmar a Trump

Sudáfrica se prepara para una nueva ofensiva comercial con Washington ante la posible finalización del African Growth and Opportunity Act (AGOA). La estrategia busca anticiparse a las posibles demandas del gobierno de Trump, apostando por un enfoque transaccional que beneficie a ambos países. El AGOA, vigente desde el año 2000, ha sido fundamental para el desarrollo económico de muchas naciones africanas, facilitando el acceso al mercado estadounidense sin aranceles para miles de productos.

Según la investigación publicada por The New York Times, las autoridades sudafricanas temen que el presidente Trump pueda abogar por la derogación del African Growth and Opportunity Act, un acuerdo comercial con décadas de antigüedad que ha representado un importante impulso económico para las 32 naciones africanas incluidas.

Vincent Magwenya, portavoz del presidente sudafricano, declaró esta semana que la propuesta incluiría un aumento del comercio bilateral, especialmente en el sector energético. Esta iniciativa se produce en un contexto de creciente incertidumbre sobre el futuro del AGOA, cuyo vencimiento está previsto para este año y cuya renovación depende del Congreso estadounidense. A pesar de la esperanza de una prórroga, Sudáfrica busca asegurar su posición a través de un acuerdo directo con Estados Unidos.

La posibilidad de un futuro sin el AGOA representa un desafío significativo para la economía sudafricana, la más grande del continente. Durante años, Sudáfrica ha defendido su permanencia en el programa, incluso frente a amenazas de exclusión basadas en el argumento de un desarrollo económico “excesivo”. Sin embargo, el país ha insistido en los beneficios que el AGOA aporta no solo a su economía, sino a la estabilidad y el crecimiento de toda la región.

Funcionarios sudafricanos argumentan que el AGOA ha fomentado la confianza de las empresas en la economía sudafricana, contribuyendo a la estabilidad en todo el continente y promoviendo una relación saludable con los Estados Unidos. El acuerdo ha permitido la entrada libre de aranceles a Estados Unidos de miles de millones de dólares en productos procedentes del África subsahariana, desde productos agrícolas hasta automóviles, lo que ha impulsado significativamente las exportaciones africanas.

La nueva oferta comercial busca, por tanto, subrayar el valor estratégico de Sudáfrica como socio comercial confiable y como puerta de entrada al mercado africano, reforzando así la relación bilateral y asegurando la continuidad de los beneficios mutuos a largo plazo. El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad de Sudáfrica para presentar una propuesta que resuene con la visión comercial del gobierno de Trump, enfocada en resultados tangibles y beneficios inmediatos.