Un agente de la Policía Nacional fue detenido en Huánuco por una denuncia de presunta violencia familiar en agravio de su pareja, quien también pertenecería a la institución. La intervención fue realizada por efectivos de la División de Investigación Criminal (Divincri) Huánuco, tras reportarse una agresión física y psicológica, según versiones recogidas en el entorno de la presunta víctima.
Por tratarse de un caso sensible y para proteger la identidad de los involucrados, este medio omite nombres, iniciales y detalles que permitan su identificación. De acuerdo con allegados, el investigado prestaría servicios en un área especializada de la Policía, dato que también se maneja con reserva para evitar exposición innecesaria de las partes.
Familiares cuestionan supuestos antecedentes
Personas cercanas a la agraviada sostuvieron que el episodio no sería un hecho aislado. Según indicaron, existirían antecedentes de conflictos y episodios de violencia que, en su versión, no habrían tenido consecuencias. También afirmaron que una denuncia anterior habría sido archivada en instancias internas; sin embargo, esa información no ha sido confirmada oficialmente por la institución hasta el cierre de esta nota.
La preocupación de la familia se expresa en una frase que resume el miedo y la impotencia: “¿Acaso esperan que la mate para que recién actúen?”, dijo un pariente, al conocer la detención. El testimonio, atribuido directamente a un familiar, refleja la tensión que rodea a muchas víctimas que denuncian, especialmente cuando el presunto agresor es parte de una entidad con estructura jerárquica.
Las diligencias continúan para determinar responsabilidades y definir medidas de protección. Mientras avanza la investigación, el caso vuelve a poner en debate la necesidad de respuestas rápidas y claras ante denuncias de violencia, garantizando seguridad para la presunta víctima y el debido proceso para el investigado.




