El viejo dicho popular “Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico”, es el adagio con el que podríamos referirnos al congresista Guillermo Bocángel, tras la denuncia de la Comisión de Ética del Congreso por contratar, como su asesor, al docente Elmer Páez Vásquez, que le financió su campaña política, porque simplemente, le debía el gran favor.
En su momento, lo comentamos: “¿Cómo un docente pudo desprenderse de tanto dinero para apoyar la campaña electoral del exrector de la Unheval?”
Ahora se explica lo que algunos sospechaban, que el referido “asesor” podría ser un testaferro. Entonces, se entiende que compró el cargo de asesor.
Esto es corrupción y, de seguro, como los otorongos no comen otorongos, lo blindarán. En resumidas cuentas, esta es la primera “perla” que estamos confirmando del congresista y, de seguro, habrán más en el futuro, pues su mundo es ese, incluso, le van a sacar sus “propiedades” y otros hechos, en los que está involucrado. Solo esperemos…



