Spacex Logra Su Primer Descenso Exitoso De Starship Tras Dos Explosiones Previas
Spacex Logra Su Primer Descenso Exitoso De Starship Tras Dos Explosiones Previas

SpaceX logra su primer descenso exitoso de Starship tras dos explosiones previas

Tras dos fallos anteriores, el mega cohete Starship completó este martes 27 de mayo su noveno vuelo de prueba con un descenso controlado en el océano Índico, lo que representa el primer éxito completo del programa en una misión no orbital. La empresa SpaceX, liderada por Elon Musk, busca convertir este sistema en la base de un futuro transporte interplanetario.
El vuelo, transmitido en vivo por la compañía, despegó desde Starbase (Texas) a las 19:37 hora local. Esta prueba marcó la primera reutilización del propulsor Super Heavy B14, que ya había volado en el séptimo intento. A diferencia de misiones anteriores, esta vez el propulsor no fue recuperado por la torre Mechazilla, sino que amerizó en el Golfo de México tras realizar maniobras experimentales.
Ensayos cruciales para el futuro del sistema
La nave S35, utilizada en esta misión, fue sometida a pruebas clave como el reencendido de motores en el espacio, el despliegue de simuladores de satélites Starlink y una reentrada atmosférica agresiva. Estas acciones buscan validar mejoras luego de los fallos registrados en vuelos previos, donde las etapas superiores se desintegraron por fugas o problemas estructurales.
SpaceX también probó componentes térmicos nuevos, incluyendo losetas metálicas refrigeradas y bordes redondeados para disipar el calor. El descenso final fue planeado para coincidir con luz solar y permitir su observación desde satélites y aeronaves.
Este hito técnico es indispensable para que Starship cumpla con los requisitos de la NASA de cara a su eventual participación en la misión Artemis 3, que busca regresar humanos a la Luna. El próximo reto será lograr un alunizaje no tripulado exitoso antes de avanzar hacia misiones tripuladas previstas para 2027.
Con esta prueba, SpaceX refuerza su modelo de iteración rápida y aprendizaje continuo, clave en su ambición de convertir a Starship en el primer sistema de transporte reutilizable hacia Marte.