Soy leonciopradino y me gusta leer

Por: Wilder Ramírez Vela
Efectivamente soy de la Promoción 1976 de la G.U.E Leoncio Prado y siempre me ha gustado leer. Lamento mucho de no haber podido dedicarme a leer a tiempo completo, es decir las 12 horas del día. Desde muy niño busqué en diferentes escenarios y modalidades que institución alguna me auspiciase en mi afán por los libros, pero hasta la fecha no encontré ese apoyo a mi lado, sin embargo no pierdo las esperanzas. Esporádicamente pienso que mis errores al hablar y al escribir, se deben a esto, es decir al no haberme dedicado a la lectura a tiempo completo. En todo caso mil perdones, por estos errores u horrores antes mencionados.
Para mí, al que no lee de nada le sirven los títulos universitarios, grados de maestría y/o doctorado. Al que no lee de nada le sirven su banda presidencial, medalla del Congreso o cargo público. De nada le sirve ser abogado litigante, abogado juez, abogado fiscal, periodista, médico, ingeniero, etc., si estos no tienen el apego por la lectura diaria. Reiteramos, que el mundo es de los que leen y no de los que tienen un título universitario.
La sociedad y/o instituciones, únicamente deben de reconocer o premiar a las personas o instituciones que promueven la lectura y no a los que tienen un cargo público o dinero. En las ceremonias públicas deben estar en primera línea estas personas amantes de los libros y así cambiar el chip positivamente a la sociedad, para tener más seres humanos y menos humanoides.
Es muy importante que la mamá y el papá lean. Que los hijos observen e imiten esta costumbre y amistad con los libros y así podamos mantener conversaciones productivas e inteligentes entre nosotros, y no como ahora la mayoría de los diarios son cadavéricos, huachafos e improductivos, donde sólo se escuchan chismes, envidias y más de lo mismo. ¡La mayoría habla lo mismo, es decir tonterías! ¡Hablan mucho y no dicen nada!
En los años que tengo he podido observar, los que leen libros de investigación y no libros que les impone el sucio mercado, son personas que viven más tiempo, afrontan mejor la vejez, afrontan mejor la enfermedad pasajera, enfrenten en mejores condiciones las tempestades y adversidades de la vida. ¡Son parte de la solución, mas no del problema!
Los que leen son los que tienen mejor calidad de vida y viven con sencillez y marcada humildad. En cambio los que no leen, por lo general, paran con la moda, con el qué dirán, con el último aparato celular, es decir, todo compra. Si le venden excremento envuelto en un lujoso envase, lo compran. En suma los que no leen, compran cualquier estupidez y botan la plata de mil maneras.
También he podido observar los que no leen, son adictos a la comida chatarra, son los que más acuden a las farmacias y médicos. Son los que se creen enfermos y se dan de víctimas en la vida. El que lee sabe que la enfermedad no existe y solamente es una ilusión. Del mismo modo he podido observar los que no leen, por cualquier estupidez, se creen importantes y están casi siempre esperando que les reconozcan en privado o en público y en este afán a como dé lugar optan por presidente de República, congresista, alcaldes, gobernadores, etc. y así a través de estos cargos, sentirse importantes y recibir “felicitaciones” e “invitaciones”, sin saber que estos cargos son pasajeros y cuando termina el mismo se sienten morir, se enferman, no concilian sueño. Vuelven a postular o a hacerse el importante y si no lo logran, pronto mueren, porque no soportan ser un don nadie. Para mí el único, quien es más que alguien, es el que lee, el que tiene su cerebro bien empaquetado, es el que no se deja manipular por nadie, ni por nada.
Para terminar esta secuencia debo decir, reiteradamente, que soy leonciopradino, más no ex leonciopradino y como tal sugiero cordialmente a todos los alumnos y promociones egresadas a que leamos y seamos promotores de la lectura, porque promueve el pensamiento crítico y pensamiento independiente. La lectura forma ciudadanos críticos. ¡Promovamos la lectura y no la estupidez! Gracias y mil perdones. Viva todas las promociones de la G.U.E. Leoncio Prado y en especial la Promoción 1976, de la cual me honra pertenecer.
Gracias por practicar a cada instante nuestro lema debidamente inscrito en INDECOPI; ¡La mentira corre, pero la verdad la alcanza! Volveremos en cualquier instante con otro tema de vital reflexión.