En un cambio de último momento que reconfiguró el escenario político nacional, Denisse Miralles juró como nueva presidenta del Consejo de Ministros (PCM), pese a que días antes el Ejecutivo había anunciado oficialmente que el economista Hernando de Soto asumiría el cargo. La designación se concretó este martes 24 durante la juramentación del gabinete encabezado por el presidente José María Balcázar.
Horas antes de la ceremonia, De Soto había declarado públicamente que su nombramiento iba “viento en popa”. Sin embargo, minutos antes del acto protocolar se confirmó que quien asumiría la jefatura del gabinete sería Miralles, exministra de Economía durante la breve gestión de José Jerí.
Miralles, de 49 años, es ingeniera economista por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Cuenta con experiencia en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), donde fue consultora en políticas de ingresos públicos y descentralización fiscal, además de desempeñarse como viceministra y posteriormente ministra de Economía en octubre de 2025.
Perfil técnico
Antes de su llegada a la PCM, Miralles desarrolló funciones en ProInversión desde 2014, promoviendo proyectos bajo esquemas de inversión público-privada. En febrero de 2025 fue nombrada viceministra de Economía y meses después asumió la titularidad del sector.
No obstante, su gestión en el MEF enfrentó cuestionamientos en el Congreso. Una moción de interpelación señaló presuntas deficiencias en la asignación presupuestal para proyectos estratégicos como la Nueva Carretera Central, valorizada en más de S/ 24 mil millones.
Legisladores también observaron el presupuesto destinado a obras clave como los túneles de Pariachi y Ticlio. Mientras sectores técnicos estimaban una necesidad superior a S/ 1,250 millones para iniciar trabajos, el Ejecutivo asignó S/ 190.6 millones en la Ley de Presupuesto 2026, lo que fue calificado por algunos congresistas como “insuficiente” y denominado “sabotaje presupuestal”.
Asimismo, generó debate la propuesta de modificar el modelo de financiamiento de determinadas obras para incorporar capital privado o peajes, alejándose del esquema de inversión pública directa inicialmente planteado.
Soto declinó
Tras la juramentación, Hernando de Soto ofreció declaraciones en las que explicó que inicialmente aceptó la invitación del presidente Balcázar bajo ciertas condiciones. Según relató, solicitó cambios en la conformación del gabinete y la incorporación de asesores internacionales.
Indicó que sostuvo reuniones previas con el mandatario y que incluso presentó una lista de propuestas ministeriales. Sin embargo, afirmó que poco antes de la juramentación advirtió modificaciones en la estructura del gabinete que no coincidían con lo conversado.
De Soto cuestionó la presencia de figuras vinculadas a determinadas agrupaciones políticas y expresó preocupación por la dirección que podría tomar el gobierno. Señaló además que sentía que su imagen fue utilizada en el proceso.




