De una meta de 12 900 niñas, la Dirección de Salud ha logrado vacunar a más de 3800 niñas de 9 a 13 años con la tercera dosis de la vacuna contra el cáncer de cuello uterino. El problema que afronta el personal de salud es la resistencia de los padres de familia, quienes, por desconocimiento, se oponen a que sus hijas sean protegidas contra el virus del papiloma humano.
Gladys Estacio, coordinadora de la Estrategia de Inmunizaciones, señaló que tienen dificultades en vacunar a las niñas que cursan del cuarto al sexto de primaria porque los padres no dan su consentimiento para que sus hijas se vacunen, porque están mal informados y creen que la vacuna a esa edad es para esterilizarlas.
Salud tiene como meta vacunar a 12 900 niñas. Hasta el momento, aplicó la tercera dosis al 30 % de las niñas y la primera dosis al 40 %.
Estacio aclaró que la vacuna protege a las niñas del virus del papiloma humano que causa el cáncer de cuello uterino. Aconsejó a los padres llevar a sus hijas de 9 a 13 años o las que cursan del primero al tercero de secundaria al establecimiento de salud para inmunizarlas.



