Apenas 11 juntas vecinales lograron completar sus elecciones y renovar sus consejos directivos, de un universo mayor aún no precisado oficialmente, según informó Karen Aguirre Morales, coordinadora de la Unidad Funcional de Juntas Vecinales y Centros Poblados de la Municipalidad Provincial de Huánuco. El proceso, que inició con convocatoria en abril, ha evidenciado serias limitaciones de participación vecinal, además de cuestionamientos sobre su transparencia.
Proceso con cronograma y ordenanza, pero sin impulso suficiente
Aguirre explicó que las elecciones se realizaron en el marco de un cronograma aprobado mediante ordenanza municipal, con etapas de empadronamiento, inscripción de listas y plazos para tachas e impugnaciones. “Trabajamos bajo un reglamento establecido, difundido por redes sociales, perifoneo y otras vías”, indicó.
Sin embargo, pese al esfuerzo institucional, ocho juntas vecinales no concretaron sus procesos electorales. En algunos casos, los presidentes salientes se negaron a realizar el empadronamiento alegando falta de tiempo o presupuesto, lo cual generó un estancamiento insalvable.
Faltan comités y se desactivan juntas
Entre las juntas que no lograron elecciones figuran Parque Infantil, San Juan, Viña del Río, León de Huánuco y otras tres sin nombres especificados. Algunas conformaron comités electorales pero no registraron listas de candidatos. Otras no convocaron siquiera a la asamblea vecinal necesaria para iniciar el proceso.
Aguirre confirmó que aproximadamente ocho juntas vecinales serán desactivadas. “Los presidentes terminan su mandato a fin de mes y, si no hubo elección, se quedan sin representatividad por dos años”, declaró. La funcionaria aclaró que solo en caso de nulidad se podría convocar a elecciones complementarias.
Cuestionamientos por padrón y vínculos familiares
El proceso no estuvo exento de denuncias. Representantes de la Quinta Junta Vecinal alertaron sobre supuestas irregularidades, entre ellas la participación de personas no residentes y la presencia de familiares tanto en el comité electoral como en las listas ganadoras.
“Si hay vínculos de familiaridad, el reglamento contempla mecanismos para presentar pruebas y establecer tachas. Es competencia de los comités resolver esos casos”, respondió Aguirre, aclarando que el padrón electoral es responsabilidad exclusiva del presidente vigente de cada junta.
Pese a la baja participación y las trabas organizativas, la Municipalidad considera que el proceso cumplió lo estipulado. No obstante, reconocen que la respuesta vecinal ha sido limitada. “Hay etapas que deben respetarse. No se puede participar a último momento. Las elecciones no se improvisan”, enfatizó Aguirre.
Dato:
La coordinadora reiteró que la comuna provincial actúa únicamente como ente supervisor y no puede convocar asambleas ni interferir en la autonomía de las juntas. “El padrón lo elabora cada presidente. El comité electoral puede hacer observaciones y actualizarlo si es necesario”, dijo.




