Sismo mas reciente 13 de abril Datos del IGP sobre magnitud hora y epicentro

El Perú, debido a su ubicación geográfica dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, se encuentra en una zona de alta actividad sísmica. Esta característica se debe a la convergencia y colisión de diversas placas tectónicas que subyacen el territorio. Esta realidad impone la necesidad de una constante vigilancia y preparación ante la eventualidad de movimientos telúricos, desde temblores hasta terremotos de gran magnitud.

Según la investigación publicada por El Comercio, el país mantiene un sistema de monitoreo constante gracias al trabajo conjunto del Centro Sismológico Nacional (CENSIS) y el Instituto Geofísico del Perú (IGP), entidades que registran y difunden información vital para la población.

El CENSIS, encargado de procesar la información proveniente de la Red Sísmica Nacional (DS-0017-2018-MINAM), utiliza una vasta red de sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento distribuidos estratégicamente a lo largo del país. Estos sensores capturan datos cruciales que permiten a los expertos del IGP analizar la actividad sísmica y generar informes precisos sobre la ubicación, magnitud y profundidad de los sismos.

La constante actividad sísmica en Perú, sumada a la acumulación de energía en la zona sur del país, ha generado preocupación entre los expertos. El IGP advierte sobre la posibilidad de un sismo de gran magnitud, lo que ha intensificado los esfuerzos en materia de prevención y preparación ante desastres.

En este contexto, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) juega un papel fundamental al promover la cultura de la prevención y la preparación ante sismos. Durante el 2024, se han llevado a cabo dos simulacros a nivel nacional con el objetivo de educar a la población sobre las medidas de seguridad y los protocolos a seguir en caso de un sismo.

El INDECI recomienda enfáticamente que cada hogar cuente con una mochila de emergencia equipada con elementos esenciales para la supervivencia durante las primeras horas posteriores a un sismo. Esta mochila debe incluir artículos de higiene personal, alimentos no perecibles, ropa de abrigo, medicamentos básicos, documentos de identificación y dispositivos de comunicación como radios a pilas y linternas. La preparación adecuada puede marcar la diferencia entre la seguridad y la vulnerabilidad ante un desastre natural.