La alta sismicidad en Perú es una constante preocupación, dada su ubicación geográfica en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Esta zona de convergencia de placas tectónicas convierte al país en un escenario propenso a temblores, sismos y, potencialmente, terremotos. El monitoreo constante y la preparación son vitales para mitigar los riesgos asociados a estos eventos naturales. El país también posee una historia sísmica importante, con eventos devastadores como el terremoto de Ancash en 1970, lo que refuerza la importancia de la prevención.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Centro Sismológico Nacional (CENSIS) trabajan en conjunto para registrar y reportar cada movimiento telúrico en el territorio nacional, proveyendo información crucial para la seguridad ciudadana. El CENSIS, amparado en la Red Sísmica Nacional (DS-0017-2018MINAM), recaba datos mediante sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento, distribuidos estratégicamente a lo largo del país.
La ubicación de Perú dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen placas tectónicas, lo convierte en un punto álgido de actividad sísmica. Expertos del IGP han señalado que la región sur del país acumula una considerable energía sísmica, lo que aumenta la probabilidad de un sismo de gran magnitud. Ante esta latente amenaza, la colaboración con el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) es esencial para fomentar la prevención y la preparación.
Ante la posibilidad de un fuerte sismo, INDECI enfatiza la importancia de que cada hogar cuente con una mochila de emergencia. Esta debe incluir elementos esenciales como artículos de higiene personal, alimentos no perecibles, ropa de abrigo, medicamentos básicos, documentos de identificación y dispositivos de comunicación como radios a pilas y linternas. La preparación es clave para afrontar las primeras horas posteriores a un desastre.
Para reforzar la cultura de prevención, este año se han realizado dos simulacros a nivel nacional. Estas iniciativas buscan educar a la población y promover la adopción de medidas básicas ante cualquier escenario sísmico. La participación ciudadana en estos ejercicios es fundamental para familiarizarse con los protocolos de seguridad y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.
El acceso a información confiable es crucial para la preparación. El IGP ofrece recursos informativos, incluyendo entrevistas con su presidente, Hernando Tavera, donde se abordan los pronósticos sísmicos y las medidas de prevención. Mantenerse informado y preparado son las mejores herramientas para afrontar los desafíos que plantea la sismicidad en Perú.




