El Perú, debido a su ubicación geográfica en el Cinturón de Fuego del Pacífico, enfrenta una alta probabilidad de actividad sísmica constante. Esta zona, marcada por la convergencia de placas tectónicas, convierte al territorio nacional en un área de riesgo sísmico significativo. La sismicidad en el país es monitoreada de forma continua, especialmente tras el terremoto de Pisco en 2007, que evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura y la necesidad de una mejor preparación.
Según la investigación publicada por El Comercio, el país se encuentra en constante alerta ante la posibilidad de movimientos telúricos, producto de la fricción entre las placas de Nazca y Sudamericana. El trabajo conjunto entre el Instituto Geofísico del Perú (IGP) y el Centro Sismológico Nacional (CENSIS) resulta vital para la detección y análisis de cada evento sísmico.
El CENSIS, utilizando información proveniente de la Red Sísmica Nacional, conformada por una extensa red de sensores, recopila datos sobre la velocidad, aceleración y desplazamiento del terreno en todo el país. Esta información es crucial para determinar el epicentro y la magnitud de cada sismo, permitiendo una respuesta rápida y eficaz ante cualquier eventualidad. La Red Sísmica Nacional fue fortalecida tras el sismo de Arequipa en 2001, ampliando la cobertura y la precisión de los datos.
El IGP, a partir de los datos proporcionados por el CENSIS, evalúa el riesgo sísmico y emite alertas tempranas. De acuerdo con los últimos informes, se ha detectado una acumulación importante de energía sísmica en la zona sur del país, lo que incrementa la probabilidad de un sismo de gran magnitud. Esta evaluación es crucial para las estrategias de prevención y mitigación de riesgos.
Ante esta situación, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) juega un papel fundamental en la preparación de la población. A lo largo del 2024, se han realizado dos simulacros a nivel nacional, buscando educar y sensibilizar a la ciudadanía sobre cómo actuar ante un sismo. Estos ejercicios buscan fomentar una cultura de prevención y respuesta ante desastres naturales, especialmente entre los jóvenes, quienes representan el futuro del país.
El INDECI enfatiza la importancia de contar con una mochila de emergencia en cada hogar. Esta mochila debe incluir elementos esenciales como alimentos no perecibles, agua, ropa de abrigo, artículos de higiene personal, medicinas, documentos de identificación, y dispositivos de comunicación como radios a pilas y linternas. La preparación adecuada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte durante un evento sísmico. Adicionalmente, se recomienda que las familias elaboren un plan de evacuación y que conozcan las rutas de escape en sus hogares y lugares de trabajo.
Para complementar la información, el reportaje remite a un video explicativo sobre cómo armar una mochila de emergencia y otro con declaraciones de Hernando Tavera, Presidente del IGP, quien profundiza en los pronósticos sísmicos para el Perú. Estos recursos audiovisuales buscan ofrecer una visión más completa y accesible sobre la situación sísmica del país y las medidas de prevención que se deben adoptar.




