La actividad sísmica es una constante en Perú, país ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona caracterizada por la alta frecuencia de movimientos telúricos debido a la convergencia de placas tectónicas. Esta realidad demanda una constante vigilancia y preparación por parte de la población y las instituciones encargadas de la gestión de riesgos.
Según el reportaje de El Comercio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) mantiene un monitoreo constante a través de su Centro Sismológico Nacional (CENSIS), que opera la Red Sísmica Nacional. Esta red, conformada por sensores de velocidad, aceleración y desplazamiento distribuidos a lo largo del país, permite detectar y registrar los sismos que ocurren en el territorio nacional, proporcionando información vital para la evaluación de riesgos y la respuesta ante emergencias.
El reporte más reciente del IGP, correspondiente al 14 de mayo de 2025, detalla varios eventos sísmicos ocurridos en el país. Entre ellos, destaca un sismo de magnitud 5.2 con epicentro a 61 km al SO de Sechura, Piura, a una profundidad de 16 km, con una intensidad III en la escala de Mercalli Modificada en la ciudad de Sechura. Otro evento relevante fue un sismo de magnitud 4.1, localizado a 63 km al O de Ancón, Lima, con una profundidad de 64 km y una intensidad entre II y III también en la escala de Mercalli Modificada en la ciudad de Ancón.
Es importante recordar que la ubicación geográfica del Perú lo convierte en un país altamente vulnerable a los sismos. La interacción de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana genera una gran cantidad de energía que se libera en forma de movimientos telúricos. El Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se encuentra el Perú, concentra aproximadamente el 85% de la actividad sísmica mundial.
Ante esta realidad, las autoridades peruanas, incluyendo el IGP y el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), han enfatizado la importancia de la prevención y la preparación ante posibles sismos de gran magnitud. Se han realizado simulacros a nivel nacional con el objetivo de fortalecer la cultura de prevención y capacitar a la población en cómo actuar antes, durante y después de un sismo.
El INDECI recomienda a las familias elaborar un plan de emergencia que incluya la identificación de zonas seguras en el hogar y en el entorno, la preparación de una mochila de emergencia con artículos esenciales como agua, alimentos no perecibles, botiquín de primeros auxilios, linterna, radio a pilas, documentos personales y ropa de abrigo. También es crucial conocer las rutas de evacuación y los puntos de encuentro en caso de emergencia.




