La actividad sísmica en Perú, un país ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, es una constante que requiere atención y preparación. La convergencia de placas tectónicas en esta zona convierte al territorio nacional en un punto álgido para la ocurrencia de temblores y terremotos. En el último mes, el IGP ha registrado un incremento leve en la frecuencia de movimientos telúricos, particularmente en la zona sur del país, lo que ha generado preocupación y llamados a la prevención. Además, cabe recordar que Perú alberga una de las brechas sísmicas más importantes del mundo, ubicada frente a la costa de Lima.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha estado informando diligentemente a la población sobre los recientes sismos registrados en el territorio nacional, proporcionando detalles cruciales sobre su magnitud, profundidad y ubicación.
Los reportes sísmicos del IGP, generados por el Centro Sismológico Nacional (CENSIS), revelan que el 17 de mayo de 2025 se registraron varios movimientos telúricos. Uno de ellos, con una magnitud de 6.0, tuvo su epicentro a 23 km al sur de Puquio, en la región de Ayacucho, y una profundidad de 97 km, generando una intensidad de IV-V en la escala de Mercalli Modificada. Otros sismos, de menor magnitud, se registraron cerca de Chilca, en Lima, y al sur de Ilo, en Moquegua, con magnitudes de 3.7 y 4.0 respectivamente.
La información proporcionada por el IGP es vital para comprender la naturaleza de estos eventos y su potencial impacto. El CENSIS, utilizando la Red Sísmica Nacional, una red de sensores distribuidos por todo el país, recopila datos precisos sobre cada sismo. Es importante destacar que la Red Sísmica Nacional, establecida por el DS-0017-2018MINAM, es fundamental para el monitoreo constante y la alerta temprana.
Ante la alta probabilidad de sismos de gran magnitud, especialmente en la zona sur del país donde se ha acumulado energía sísmica, las autoridades como el IGP e INDECI han intensificado sus llamados a la preparación. La prevención y la información son las mejores herramientas para mitigar los riesgos y proteger a la población.
En este contexto, INDECI recomienda a las familias contar con un plan de contingencia y una mochila de emergencia equipada con elementos esenciales como alimentos no perecibles, agua, ropa, medicinas, documentos personales, una radio a pilas y una linterna. Además, se enfatiza la importancia de conocer las rutas de evacuación y los puntos seguros en caso de un sismo. La participación en simulacros, como los realizados a nivel nacional en 2024, contribuye a fortalecer la cultura de prevención y la capacidad de respuesta ante emergencias.
Finalmente, el INDECI ha compartido un plan de emergencia familiar que detalla los pasos a seguir antes, durante y después de un sismo, promoviendo la organización y la preparación a nivel del hogar. Este plan incluye la identificación de peligros dentro de la vivienda, la asignación de roles a cada miembro de la familia y la práctica de simulacros para asegurar una respuesta coordinada y eficiente en caso de emergencia.




