El dirigente sindical Iver Muñoz Villarreal, quien se identificó como servidor público y representante del sindicato de la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Huánuco, informó que su gremio acató ayer una paralización preventiva como medida de protesta ante lo que calificó como falta de respuesta de las autoridades regionales y del sector salud frente a la situación del local institucional. Según declaró, la DIRESA Huánuco enfrenta una orden de desalojo del inmueble que actualmente ocupa, el cual —de acuerdo con su versión— pertenece a la Beneficencia de Huánuco y tendría más de 70 años de antigüedad. Iver Muñoz llamó “usurera” a la Beneficencia.
Muñoz sostuvo que los trabajadores evalúan adoptar “medidas radicales”, entre ellas un paro de 48 horas, con el objetivo de hacer escuchar su reclamo a nivel regional y nacional. En su declaración, señaló que la DIRESA no cuenta con un local propio y que el eventual desalojo dejaría a la institución sin sede, lo que —según indicó— pondría en riesgo el funcionamiento administrativo y operativo que permite sostener a las redes y establecimientos de salud en la región.
Plazo de desocupación
De acuerdo con Muñoz, existiría una disposición que otorgaría un plazo de seis días para desocupar el local, el cual —según sostuvo— se cumpliría “en el transcurso de esta semana”, estimando que el vencimiento sería entre jueves o viernes. En ese contexto, afirmó que, una vez vencido el plazo, podría ejecutarse un “lanzamiento” con participación de la Policía Nacional, Fiscalía, Defensoría del Pueblo y otras instancias, conforme a los procedimientos que mencionó.
El dirigente sindical cuestionó que, a su criterio, las autoridades no hayan adoptado medidas con anticipación pese a que el problema tendría varios años de arrastre. Además, señaló que no se habría instalado a tiempo una mesa de diálogo con la Beneficencia para buscar una conciliación o acuerdo que evite el desalojo y garantice la continuidad operativa de la DIRESA.
Muñoz también afirmó que el gobernador regional debía intervenir para tomar decisiones frente a esta situación, y sostuvo que el Ejecutivo regional contaría con asesoría y procuraduría para velar por los intereses públicos.
Impacto operativo
Muñoz rechazó las críticas que, según dijo, afirman que la DIRESA “solo está sentada” o que no realiza labores relevantes. Por el contrario, sostuvo que la dirección cumple funciones operativas y administrativas esenciales, como la gestión presupuestaria, procesos logísticos, adquisiciones, contrataciones, y trámites vinculados a plataformas como Perú Compras y SEACE. De acuerdo con su declaración, sin ese trabajo “ninguna red ni establecimiento de salud se puede movilizar” adecuadamente.
Niegan abandonar inmueble
Muñoz reafirmó que los trabajadores no tendrían intención de abandonar el inmueble, alegando que el local habría sido donado para fines del sector salud. La evolución del conflicto y cualquier medida oficial dependerán de la información documentada del proceso de desalojo, así como de la posición del Gobierno Regional, la DIRESA y la Beneficencia de Huánuco, cuyas versiones no fueron incorporadas en estas declaraciones.
En su declaración, Muñoz sostuvo que la Beneficencia “no quiere saber nada” de conciliación y lanzó calificativos hacia dicha institución. Además, afirmó que en distintos niveles existirían predios de beneficencias usados para fines que —según su postura— no priorizan objetivos sociales, mencionando alquileres, fiestas o actividades deportivas.
Asimismo, el dirigente incluyó críticas a autoridades locales y relató una versión sobre supuestos comentarios vinculados a pagos por “alquiler” en el marco de negociaciones, lo cual presentó como referencia de conversaciones y no como un documento o registro formal.




