Sin solución diferencias entre Devida y el Gorehco

Continúa el enfrentamiento público entre el Gobierno Regional de Huánuco y Devida, sin visos de iniciar un diálogo entre las partes, lo que es una pésima señal en la búsqueda de soluciones a favor de los agricultores del Alto Huallaga, que actualmente padecen una serie de peripecias y viven agobiados por la falta de una política agraria sostenible. Las dos partes mantienen su posición; por un lado, Devida señala que su intervención es un éxito y que genera importante inversión, pero por el lado del Gobierno Regional se insiste en exigir el cierre de las oficinas del Alto Huallaga y anuncia que los sectores a cargo del Gobierno Regional no participarán de ninguna actividad que programe Devida hasta que cambie su política implementada en el presente año de desatender al Alto Huallaga y priorizar solo al Vraem.

Devida invierte

Alfonso Arica, director de articulación territorial de Devida de la sede central, enfatizó que la política institucional continúa en el Alto Huallaga, que en el presente año tienen planteada una inversión de S/ 21 millones en diferentes proyectos de desarrollo agrícola. Esto como parte de la continuación de la inversión de S/ 132 millones desde 2015 a 2018, en apoyo a la agricultura con cultivos alternativos, en apertura de caminos vecinales y en titulación de tierras de los cuales S/ 80 millones se transfirieron al Gobierno Regional y las municipalidades.

Arica no respondió los calificativos de incapacidad e insensibilidad que plantea el gobernador regional, tampoco los reclamos de los alcaldes del Alto Huallaga que exigen inversión de Devida para cacaoteros cuyos sembríos están afectados por una serie de enfermedades como la contaminación con cadmio.

Gorehco se ratifica

Por su lado, el gobernador regional se ratificó en sus conceptos iniciales de exigir el retiro de Devida y continúa sin aceptar el diálogo. Les retó a que cambien su actual matriz de inversión de 9 dólares para la burocracia dorada y 1 dólar para los agricultores, y propuso 1 dólar para la burocracia dorada y 9 dólares para los agricultores.