Por: Wilder Ramírez Vela
No tengo la menor duda que sin lectura no existe democracia. Democracia solo puede existir en donde la gente tiene el hábito por la diaria lectura, de lo contrario solo existirá un pueblo en donde la gente se suicida masivamente en cada campaña electoral, porque son y serán presa fácil de la demagogia, del engaño y la estafa.
Democracia significa el gobierno del ciudadano de a pie, donde impera la libertad de pensamiento y de palabra. La democracia es el poder del pueblo, es simultáneamente representación y participación. Es el ejercicio pleno de los derechos humanos, políticos, sociales y económicos. Es el ejercicio permanente, es la participación; no es la prepotencia una vez alcanzado el poder, es el diálogo constante entre el gobernante y su pueblo. En una auténtica democracia, el pueblo no reina, sino gobierna. La democracia descansa en la institucionalidad, en el valor que tienen estas instituciones para el bien común, más no de grupos y personas. Entonces nos preguntamos; ¿Cómo puede existir democracia, sin lectura diaria? ¿Cómo puede existir democracia con un país que lee a las justas “un libro por año”? Definitivamente no puede existir democracia, en un Perú que no lee, lo que existe en dedocracia, cacocracia y mentirocracia, etc., etc.
Es fundamental que la sociedad lea para la existencia de la democracia y del estado de derecho. En un pueblo que no lee, estos derechos y valores se tergiversan fácilmente. Se violan y si incumplen y por lo tanto solo puede traernos inestabilidad, injusticia y desorden social, poniendo en grave riesgo la gobernabilidad política. No se puede consolidar la democracia y fortalecer el estado de derecho con gente que no lee.
Con gente que no lee, solo puede existir autocracia, la misma que es todo lo contrario a la democracia, porque la autocracia trabaja sustentada en la mentira y el miedo, es decir exactamente tal y conforme funciona el sistema en nuestro Perú, luego solo quedan las élites y cada elite intenta reeditar su oportunismo. En autocracias, se revela la orfandad de la lectura diaria de una población y la existencia de una sociedad civil que no ha sabido cultivar la lectura desde los hogares. ¡Tan culpable es quien ejerce el abuso como quien lo tolera, por no leer!
En sociedades que no leen como la nuestra, los gestos demagógicos de repartir comida o disfrazarse con los trajes típicos, abundan al por mayor y al por menor, antes y después de una campaña electoral.
Recuerde que la lectura nos permite levantar los ojos más allá de nuestro ombligo y hacernos reflexionar dónde estamos y por qué estamos.
Gracias por practicar a cada instante nuestro lema debidamente inscrito en INDECOPI; ¡La mentira corre, pero la verdad la alcanza!
(*) Dr. Wilder Ramírez Vela, doctor en Derecho, abogado defensor de la ética profesional y de la moralización integral del país. Catedrático universitario y autor de diversos libros, cuyo destinatario es la autoridad suprema: EL PUEBLO. Ha publicado más de una decena de libros, entre ellos: “Código contra la corrupción, el abuso y la mentira”, “La constitución comentada”, “Sea usted abogado”, “Como salir de la pobreza”, “Juicios: pérdida de dinero, tiempo y salud”, “El poder de la lengua y el chisme”, “Resistencia contra la mentira política”.



