La temporada del Atlético de Madrid arrancó con grandes expectativas tras un mercado de fichajes ambicioso, sin embargo, un revés inesperado ha complicado los planes iniciales del técnico Diego Pablo Simeone. La lesión de Alex Baena, una pieza clave en el esquema táctico diseñado para este inicio de curso, ha obligado a replantear la estrategia del equipo. El centrocampista, que se perfilaba como un socio importante en la creación de juego detrás de Julián Alvarez, estará ausente hasta después del parón de selecciones de septiembre. Esta baja supone un desafío significativo para el “Cholo”, quien deberá buscar alternativas para mantener la solidez y el poderío ofensivo del conjunto rojiblanco. El planteamiento táctico original sufrirá modificaciones, afectando el rendimiento en los próximos encuentros.
Según el reportaje de El País, la lesión de Baena ha generado un impacto considerable en la planificación del cuerpo técnico, obligando a Simeone a explorar otras opciones para el encuentro frente al Elche. El Atlético, cabe recordar, ha invertido fuertemente en el último mercado de pases, superando los 80 millones de euros en incorporaciones. Además, el Metropolitano, con capacidad para más de 70.000 espectadores, esperaba con ansias el debut de Baena como titular.
La ausencia de Baena abre la puerta a otras opciones en el frente de ataque. Simeone, según se desprende de sus declaraciones, podría optar por una doble punta conformada por Julián Alvarez y Sorloth. El delantero noruego, autor de 24 goles la temporada pasada, busca consolidarse como titular, una aspiración que, hasta el momento, no ha sido plenamente satisfecha. No obstante, su estado físico también generaba dudas, ya que arrastraba molestias en los isquiotibiales. Esta situación obligó al técnico a alinear a Baena en el partido contra el Espanyol, encuentro en el que también acusó algunas dolencias derivadas del choque ante el Newcastle. La gestión de la plantilla se ha vuelto un rompecabezas para el entrenador argentino. El cuerpo técnico, liderado por el preparador físico Óscar Ortega, trabaja contrarreloj para optimizar la condición física de todos los jugadores.
La derrota ante el Espanyol en la primera jornada de Liga generó críticas hacia Simeone, especialmente por los cambios realizados durante el partido. El técnico se defendió argumentando que las modificaciones buscaban revitalizar al equipo y generar nuevas oportunidades de gol. Sin embargo, el resultado no acompañó, y la presión sobre el entrenador ha aumentado. La hinchada espera una reacción inmediata y un triunfo contundente ante el Elche para disipar las dudas y reafirmar el proyecto deportivo. Una nueva derrota podría desencadenar una crisis temprana, poniendo en entredicho la continuidad de Simeone al frente del Atlético de Madrid. La directiva, encabezada por el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín, confía en la capacidad del técnico para revertir la situación. Los socios del club, por su parte, demandan resultados inmediatos tras la inversión realizada en fichajes.




