Simeone ve en Álex Baena, el espigado mediapunta, potencial para emular el éxito de Griezmann.

En el engranaje del Atlético de Madrid, la visión de los porteros trasciende la simple defensa de la portería. Jan Oblak, con su aguda percepción del juego, emerge como uno de los analistas más lúcidos del equipo. Tras la victoria (0-2) ante el Betis, la primera a domicilio bajo la dirección de Diego Pablo Simeone, el guardameta esloveno destacó el potencial del reciente fichaje, Álex Baena, cuya actuación ya genera expectativas. Oblak, conocido por su autocrítica, subrayó la importancia de Baena para inyectar dinamismo al ataque colchonero.

Álex Baena, con su habilidad para solicitar el balón y generar juego, se presenta como la solución a la carencia de creatividad ofensiva del Atlético.

Según el reportaje de El País, la llegada de Álex Baena podría ser la chispa que encienda el ataque del Atlético de Madrid. La capacidad del jugador para desequilibrar defensas y su predisposición para asumir responsabilidades en momentos de presión son cualidades que, según la investigación publicada por El País, podrían ser determinantes para el éxito del equipo.

Oblak ha sido testigo de primera mano de las dificultades que enfrentan sus compañeros para superar las líneas defensivas rivales, ya sea por errores en la precisión o por la falta de jugadores que se ofrezcan como opción de pase en situaciones comprometidas. Baena, con su descaro y calidad, podría convertirse en ese elemento diferenciador, capaz de tomar las riendas del equipo en los momentos más críticos y facilitar la conexión entre líneas bajo la presión del oponente. El técnico argentino, Diego Simeone, invirtió 55 millones de euros en el traspaso de Baena, apostando por su capacidad para sostener el juego ofensivo del equipo a un nivel alto durante la temporada. Simeone visualiza en Baena a un jugador capaz de marcar la diferencia, gracias a sus transiciones rápidas, visión de juego, capacidad goleadora y golpeo de balón.

Simeone, en su análisis, visualiza un futuro prometedor para Baena, comparándolo incluso con Antoine Griezmann. El entrenador argentino le ha confiado el dorsal número diez desde el inicio de la temporada, depositando en él la responsabilidad de liderar el ataque colchonero. A pesar de un inicio complicado, marcado por una lesión muscular y una posterior apendicitis, Simeone confía en que Baena se convierta en su nuevo referente ofensivo, un jugador capaz de alimentar a los delanteros y aportar trabajo y carácter al equipo. La capacidad de Baena para moverse con libertad por detrás de los atacantes y su influencia en el juego cuando se interna en la zona central del campo son aspectos que han convencido a Simeone de que ha encontrado la pieza que faltaba en su esquema táctico. Además, Simeone valora la actitud de Baena, un jugador comprometido que no rehúye el trabajo defensivo y que muestra un carácter competitivo que encaja a la perfección con la filosofía del Atlético de Madrid.

La trayectoria de Baena, marcada por su temperamento y su entrega, también ha generado controversia. Su enfrentamiento con Valverde, jugador del Real Madrid, y su historial de tarjetas amarillas en el Villarreal son aspectos que Simeone deberá gestionar para sacar el máximo provecho de su talento sin que su impulsividad le juegue en contra. A pesar de ello, Simeone confía en que Baena, arropado por sus compañeros y guiado por su experiencia, se convierta en un jugador clave para el Atlético de Madrid, un líder dentro y fuera del campo que contribuya a alcanzar los objetivos del equipo. En el vestuario colchonero, Baena cuenta con el apoyo de sus compañeros de selección, Le Normand, Llorente y Barrios, quienes le están ayudando a integrarse y a adaptarse a su nuevo entorno. En el campo, Baena deberá demostrar que es digno de llevar el número diez y que tiene la calidad necesaria para liderar el ataque del Atlético de Madrid.