Siete muertos por suero de Medifarma persiste la incertidumbre sobre mas casos graves proximos

La tragedia vinculada al suministro de suero fisiológico con una concentración elevada de cloruro de sodio, producido por la empresa Medifarma, continúa cobrando vidas. Ya son siete las personas que han fallecido, y existe una creciente preocupación de que esta cifra pueda aumentar debido a las posibles secuelas que este producto defectuoso ha dejado en otros pacientes. La reciente muerte de Rosa Lidia Castro Ventura, quien permaneció casi un mes en estado de muerte cerebral tras una cirugía por un tumor mamario en la clínica Sanna de San Borja, pone de manifiesto la gravedad de la situación. Este caso, como otros, reabre el debate sobre los controles de calidad en la producción farmacéutica y la seguridad de los pacientes.

Según la investigación publicada por El Comercio, la muerte de la enfermera Rosa Lidia Castro Ventura, de 46 años, generó desacuerdos en su entorno familiar, luego de que su hermana, Karla Castro, denunciara que no se realizaría una necropsia al cuerpo por una presunta decisión de su cuñado, Eduardo Rosell. Este hecho añade una capa adicional de complejidad a la investigación en curso.

Otro caso estremecedor es el de Alejandra Landers Carpio, una arquitecta de 26 años, quien falleció tras sufrir muerte cerebral después de haber sido atendida en la misma clínica Sanna de San Borja por un cuadro de faringitis. La joven recibió suero de Medifarma el 18 de marzo, y desde ese momento no recuperó la consciencia. Su madre, Eliana Carpio, relató el dramático momento en que encontró a su hija con temblores, dificultades respiratorias y otros síntomas alarmantes.

Ante la magnitud de lo ocurrido, el Ministerio de Salud (Minsa) presentó una denuncia penal contra Medifarma y la clínica Sanna, además de suspender el registro sanitario del laboratorio y ordenar el cierre de su planta de producción. En el marco de las investigaciones, Roy Chávez Llicán, operario del área de producción de Medifarma, fue detenido el 9 de abril. La empresa farmacéutica señala a Chávez Llicán y al analista físicoquímico Álex Gamarra Colchado como responsables de lo sucedido con el suero contaminado.

La incertidumbre persiste entre la población respecto a la posible aparición de nuevos casos de pacientes afectados por el suero defectuoso de Medifarma. A pesar de la inmovilización de gran parte del lote 2123624 y la orden de suspender el uso de sueros de esta marca, no se ha confirmado si el lote contaminado fue incinerado o se encuentra bajo custodia del Ministerio Público para continuar con las investigaciones. Se conoció que el lote de suero fisiológico con alta concentración de cloruro de sodio de Medifarma fue producido entre el 20 y el 24 de diciembre, y que solo una parte de las 19,488 unidades fabricadas era defectuosa.

Las investigaciones del Ministerio Público revelaron que a finales de enero de 2025, Medifarma vendió 12 mil frascos al distribuidor del Cusco, quien posteriormente los entregó a más de 40 clientes, incluyendo la clínica O2 Medical Network del Cusco. En febrero y marzo se realizaron ventas a la clínica Sanna en Trujillo y a dos clínicas en Lima: Sanna de San Borja y San Juan Bautista. Se busca esclarecer si las clínicas reportaron a tiempo los efectos adversos en los pacientes tras la administración del suero, ya que la clínica Sanna notificó a Medifarma sobre dos casos el 21 de marzo, sin mencionar su gravedad. Para ese entonces, ya se habían registrado fallecimientos en Trujillo y casos de muerte cerebral en Lima. La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) supervisó el laboratorio de Medifarma en Ate recién el 24 de marzo, tras la muerte de una paciente en Cusco.