Sí se puede trabajar juntos

Los alcaldes de Amarilis y Llicua por fin se pusieron de acuerdo. Se han comprometido a unir todos sus esfuerzos para trabajar juntos por sus pueblos.
Luego de denuncias judiciales e insultos, Robinson Aguirre Casimiro y Marco Gutiérrez Baldeón dejaron de lado la soberbia, las amenazas y el egoísmo. Aparentemente, no analizaron o les importó poco las consecuencias que generaba sus absurdas peleas, donde los únicos perjudicados eran los pobladores que arriesgan su salud con la contaminación y soportan las grandes cantidades de basura regadas en las calles debido a la interrupción del recojo del centro poblado de Llicua.
Esperemos que este acuerdo sea duradero y no termine en malos términos. Por otro lado, la Municipalidad del centro poblado de Llicua debe evaluar objetivamente si podrá cumplir con las responsabilidades de la limpieza pública, ya que, de no ser así, se complicaría aún más la situación de los vecinos de su zona.
Este acuerdo debe servir como modelo a seguir en otros lugares, pues los resentimientos y las venganzas solo traen atraso, y, son los niños, las madres de familia y ancianos los que más sufren.
Ahora también depende de los vecinos no tirar sus desechos a cualquier hora del día y lugar. Solo con calles limpias y civismo construirán un poblado modelo en el departamento.