La reciente flexibilización de las políticas de importación está impulsando a un número creciente de peruanos a buscar opciones de compra en el extranjero. En este contexto, plataformas como Shein, que facilitan la adquisición de productos directamente desde China, están experimentando un notable auge. Este fenómeno se produce en un entorno económico donde los consumidores buscan alternativas asequibles, y donde el comercio electrónico transfronterizo se vuelve cada vez más accesible, presentando nuevas oportunidades y desafíos para el mercado local.
Según la investigación publicada por El Comercio, Shein se presenta como un minorista online global de moda y estilo de vida que busca democratizar el acceso a las tendencias. Utilizando un modelo de fabricación bajo demanda, la empresa conecta a proveedores directamente con su cadena de suministro, minimizando el desperdicio de inventario y ofreciendo una amplia variedad de productos a precios competitivos.
Fundada en 2012, Shein ha experimentado un crecimiento exponencial en menos de una década, alcanzando una plantilla de casi 10.000 empleados y expandiendo su presencia a más de 150 países. Su propuesta de valor se centra en ofrecer moda accesible para todos los gustos, cubriendo un amplio espectro de estilos y categorías de productos.
El éxito de Shein radica en su modelo de negocio digital, que se basa en una fuerte presencia en dispositivos móviles, plataformas online y redes sociales. Esta estrategia le ha permitido convertirse en una de las aplicaciones de compras más populares a nivel mundial, llegando a un público joven y digitalmente conectado.
Para realizar compras en Shein, los usuarios deben acceder a su sitio web o aplicación, seleccionar los artículos deseados, elegir las especificaciones como talla y color, y añadirlos al carrito. Posteriormente, deben revisar su selección, iniciar sesión o crear una cuenta, y proporcionar la información de envío y facturación. Finalmente, deben ingresar los datos de pago para completar la transacción.
Es importante tener en cuenta que los pedidos suelen tardar entre uno y tres días en procesarse, y el tiempo de envío puede extenderse hasta un mes en algunos casos. Además, en los últimos años, la compañía ha enfrentado denuncias relacionadas con la calidad de sus productos y las condiciones laborales de sus empleados, lo que plantea interrogantes sobre su modelo de negocio y su impacto social.




