Sereno sobrevive a brutal ataque y expone fallas en el sistema de seguridad de Tingo María

Una intervención nocturna casi termina en tragedia en Tingo María, revelando graves deficiencias en la estrategia operativa del Serenazgo municipal. La noche del martes 29 de octubre, el agente Edwin Reátegui Maldonado resultó herido durante una persecución contra un grupo de sujetos armados en la carretera al Monzón, a la altura de la entrada a Playa Barranquito.


De acuerdo con el parte de ocurrencia, personal de Serenazgo y un efectivo policial acudieron al lugar tras recibir una alerta sobre hombres armados que habían atacado a dos transeúntes. Al llegar, los agentes fueron recibidos con violencia. Uno de los agresores intentó golpear en la cabeza al sereno motorizado Reátegui Maldonado con una varilla de fierro, pero el casco que llevaba evitó una lesión fatal. No obstante, el golpe le impactó en la mano, causándole una herida considerable.


Los presuntos responsables, identificados como Yulher Neuro Aldave España y Jhon Javier Huamán Vargas, fueron reducidos y trasladados a la Comisaría PNP de Tingo María, mientras las víctimas, Juan y Betther Quijano Ruiz, fueron atendidas por cortes en distintas partes del cuerpo.


El hecho volvió a poner en evidencia la falta de estrategia y protocolos de seguridad en el Serenazgo. Actualmente, los agentes motorizados patrullan solos, pese a que las normas de seguridad recomiendan hacerlo en binomios. En las unidades vehiculares, solo viajan un chofer y un sereno, lo que reduce drásticamente la capacidad de respuesta ante situaciones de alto riesgo.


Esta no es la primera vez que ocurre un incidente de este tipo. Meses atrás, otro agente resultó herido en circunstancias similares, sin que se hayan implementado mejoras en la estructura operativa.
Lo más cuestionado es que, pese a contar con un comandante PNP en retiro como subgerente de Seguridad Ciudadana, no se han introducido cambios efectivos en la planificación ni en el patrullaje preventivo.


Los serenos de Tingo María continúan enfrentando la delincuencia con mínimos recursos, escasa protección y sin apoyo táctico adecuado, exponiendo su integridad en cada intervención.