Entre manifestaciones de dolor y un mar de lágrimas fueron sepultados los restos de las nueve víctimas que murieron aplastadas por una pared que se desplomó sobre la precaria estructura de la iglesia evangélica construida a base de madera y calaminas.
Con cánticos y acompañados por una banda de música que tocaba música cristiana, los nueve ataúdes fueron cargados en hombros de sus familiares y amistades y trasladados hasta su última morada en el cementerio del distrito de Chaulán, acompañados por otros familiares, vecinos, amigos y la población de Chaulán.
Llegada la tarde, los cuerpos de Valentín Domingo González (50), Erika Domingo Vergara (23), Marcelino Nieto Esteban (73), Domingo Huacho Espinoza (75), José Martel Palomino (56), Marcos Martel Pajuelo (82), Primitiva Pulido Salvador (65), Jacinta Nolazco Lucas (56) y Aniceto Bonilla Camones (72), fueron sepultados uno a uno.
Los agentes de la comisaría de Chaulán brindaron seguridad para evitar cualquier incidente de parte de los dolidos familiares, quienes exigían investigación a los responsables del terrible hecho que dejó a nueve familias devastadas.
De otro lado, los heridos a Santa Crispín Ramírez (40), Aniceto Bonilla Malpartida (35), Valentín Santa Cruz Ponce (60), Ana María Santos Reyes (55), quienes fueron trasladados al nosocomio regional, vienen recuperándose de las lesiones sufridas.




