Segundo día de protestas en Lima: periodistas y manifestantes heridos tras pelea con la Policía

La denominada Marcha de la Generación Z vivió este domingo su segunda jornada de movilizaciones en el centro de Lima, donde miles de ciudadanos —principalmente jóvenes, estudiantes y colectivos sociales— volvieron a salir a las calles para exigir la renuncia de la presidenta Dina Boluarte y el cierre del Congreso. Sin embargo, al igual que en la primera jornada, la protesta estuvo marcada por una fuerte represión policial que dejó heridos, detenidos y denuncias de agresiones contra periodistas.
Una protesta que no cede
La concentración inició en la Plaza San Martín pasadas las cinco de la tarde. Estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se sumaron a la convocatoria elaborando pancartas y consignas como “¡Que se vayan todos!”, “¡Fuera Dina!” y “¡Corruptos!”, que se corearon durante el recorrido hacia la avenida Abancay, punto clave de acceso al Congreso de la República.
La movilización, organizada principalmente por colectivos juveniles y agrupaciones autodenominadas Generación Z, se desarrolló en un ambiente de tensión debido a la presencia de un amplio contingente policial que desplegó cordones de seguridad para evitar el avance de los manifestantes hacia el Parlamento.
Represión y enfrentamientos
Poco después de las seis de la tarde, la Policía Nacional del Perú (PNP) inició acciones de dispersión utilizando bombas lacrimógenas y disparos de perdigones. En varios momentos de la jornada, agentes fueron captados disparando directamente contra manifestantes.
De acuerdo con reportes de brigadistas voluntarios, al menos cuatro personas resultaron heridas por perdigones y dos más se desmayaron debido a la inhalación de gases lacrimógenos. Entre los afectados se encontró un brigadista que recibió el impacto de un proyectil mientras auxiliaba a otros manifestantes.
Incluso se denunciaron supuestos intentos de intimidación con armas punzocortantes, lo que ha generado alarma entre organizaciones de derechos humanos que exigen una investigación independiente.
La violencia también alcanzó a la prensa. La Asociación Nacional de Periodistas (ANP) informó que cinco comunicadores resultaron heridos durante la cobertura. Entre ellos, Anthony Marina y Néstor Galarza, de la agencia Reuters, impactados por perdigones en la avenida Abancay, y Juan Zapata, fotoperiodista del portal Wayka, quien denunció haber sido golpeado por agentes policiales y la destrucción de su dron de trabajo.
El Observatorio de Libertad de Prensa de la ANP alertó que los ataques contra periodistas constituyen una grave vulneración al derecho de informar y responsabilizó directamente al Estado por garantizar la seguridad de los comunicadores en contextos de protesta social.