La situación humanitaria en la Franja de Gaza continúa siendo crítica, con informes alarmantes sobre el acceso a alimentos y recursos básicos. La persistente crisis alimentaria afecta especialmente a los sectores más vulnerables de la población, generando una creciente preocupación en la comunidad internacional.
Según la investigación publicada por Gestión.pe, el Papa León XIV ha levantado su voz en relación con la precaria situación que se vive en Gaza.
Durante el rezo del Regina Coeli, tras la misa de inicio de su pontificado en la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice manifestó su profunda inquietud por la hambruna que afecta a niños, familias y ancianos en la región. Sus palabras, dirigidas a una multitud estimada en más de 150,000 personas congregadas en el Vaticano y sus alrededores, resonaron con fuerza al instar a la acción.
No es la primera vez que León XIV se pronuncia sobre el conflicto en Gaza. Apenas una semana antes, en su primer Regina Coeli tras ser elegido el 8 de mayo, el Papa ya había solicitado un alto el fuego inmediato, mostrando su compromiso con la búsqueda de una solución pacífica y duradera.
En aquella ocasión, también abogó por la prestación de ayuda humanitaria a una población que describió como «agotada», subrayando la urgente necesidad de asistencia para aliviar el sufrimiento de los habitantes de la Franja de Gaza. El Papa también enfatizó la necesidad de la liberación incondicional de todos los rehenes israelíes.
Las palabras del Papa reflejan la creciente preocupación internacional por el impacto del conflicto en la población civil. Organizaciones humanitarias han advertido repetidamente sobre la escasez de alimentos, agua y medicinas, así como sobre las dificultades para acceder a la población afectada debido a las hostilidades.
El llamamiento del Papa León XIV se suma a las crecientes voces que exigen un cese inmediato de las hostilidades y la garantía de acceso a la ayuda humanitaria para la población de Gaza. La comunidad internacional espera que estas exhortaciones contribuyan a generar un impulso renovado hacia la búsqueda de una solución pacífica y el alivio del sufrimiento humano.




