Según exregidor, MPHco. podría perder ingresos por eliminación del fraccionamiento de multas de tránsito

Nueva ordenanza en Huánuco: Conductores deberán pagar multas de tránsito M1 y M2 sin fraccionamiento

La reciente modificación de la ordenanza municipal que eliminó el fraccionamiento de las papeletas de tránsito M1 y M2 podría generar un impacto negativo en la economía de la municipalidad y en el sector del transporte de Huánuco y Ambo. Esta medida, que obliga a los infractores a pagar el monto total de la multa de una sola vez, podría derivar en un aumento del abandono de vehículos en los depósitos municipales, reduciendo los ingresos municipales y aumentando los costos de almacenamiento.

Para el exregidor Teófilo Sánchez Orbezo, la modificación de la ordenanza municipal formaliza una práctica que ya se venía aplicando en los últimos meses: la negativa a permitir el pago fraccionado de multas de tránsito, pese a que la norma aún estaba vigente. Anteriormente, los conductores podían acogerse a un sistema de fraccionamiento que les permitía pagar una parte inicial y el resto en cuotas, facilitando así el cumplimiento de la sanción y garantizando ingresos continuos para la municipalidad.

Con la eliminación de este beneficio, los conductores con multas elevadas (que pueden llegar hasta los S/5350 en el caso de la M1 y S/2675 en el caso de la M2) se enfrentan a un dilema financiero. Muchos optarán por no pagar la multa y abandonar su vehículo en los depósitos municipales, ya que en varios casos, el valor de la unidad es inferior a la sanción impuesta.

Impacto económico y administrativo en la municipalidad

Uno de los mayores problemas que genera esta medida es el riesgo de pérdida de ingresos para la municipalidad. Bajo el esquema anterior, los pagos fraccionados aseguraban que al menos una parte de las multas se cobrara, generando un flujo constante de ingresos. Con la nueva normativa, la posibilidad de que muchos infractores simplemente no paguen y abandonen sus vehículos podría traducirse en una menor recaudación para la gestión municipal.

Además, la acumulación de vehículos en los depósitos municipales representa otro problema significativo. Durante administraciones anteriores, ya se había experimentado el colapso del depósito municipal de Cayhuayna, lo que obligó a buscar nuevas instalaciones, como el estadio Heráclito Tapia. Ahora, con la expectativa de un mayor abandono de unidades, la municipalidad deberá destinar recursos adicionales para la gestión de estos espacios, aumentando los costos operativos en lugar de generar ingresos.

Dudas sobre la interpretación de la norma nacional

Otro punto de controversia es la justificación de esta medida. Según Sánchez Orbezo, los regidores actuales eliminaron el artículo 40 basándose en una supuesta incompatibilidad con la normativa nacional. Sin embargo, argumenta que no existe una disposición legal que impida el fraccionamiento de pagos en sanciones administrativas. De hecho, menciona que incluso el pago de reparación civil en casos de conducción en estado de ebriedad puede ser fraccionado por el Ministerio Público, lo que refuerza la idea de que la eliminación del fraccionamiento en multas de tránsito no era un requisito legal.

Si esta interpretación errónea es la base de la eliminación del fraccionamiento, la municipalidad podría estar afectando innecesariamente a los conductores sin una razón justificada y perdiendo una fuente importante de ingresos.

Falta de alternativas para el pago de multas

Otro aspecto crítico es que la municipalidad no ha planteado ninguna alternativa viable para facilitar el pago de las multas sin recurrir al fraccionamiento. Algunas municipalidades han implementado sistemas de descuento por pago rápido, permitiendo que los infractores reduzcan el monto de su multa si la pagan en un plazo corto. Esta estrategia incentiva el cumplimiento y evita la acumulación de deuda incobrable.

En este caso, la eliminación total del fraccionamiento deja a los conductores sin opciones, lo que podría resultar en un mayor número de deudas impagas y una reducción en la efectividad de la recaudación de la municipalidad.

Consecuencias para la seguridad vial

Desde una perspectiva de seguridad vial, la eliminación del fraccionamiento también plantea interrogantes. Si bien es cierto que no se debe flexibilizar el pago de multas para quienes conducen en estado de ebriedad, el sistema anterior permitía que los propietarios de vehículos asumieran la responsabilidad de pago en cuotas, evitando que los infractores simplemente abandonen sus unidades y evadan la sanción.

Para los conductores reincidentes en alcoholemia, la medida podría tener cierto efecto disuasorio, pero para aquellos que cometen una infracción por primera vez, la falta de opciones de pago podría llevar a que el problema se traslade a la municipalidad, que deberá lidiar con una creciente acumulación de vehículos.