Vaticano Rusia Ucrania Paz
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Según el secretario de EEUU el Vaticano podría acoger conversaciones entre Rusia y Ucrania

La posible mediación del Vaticano en el conflicto entre Rusia y Ucrania resurge con fuerza, ante un estancamiento de las negociaciones y una creciente preocupación internacional por la prolongación de la guerra. El ofrecimiento de la Santa Sede, basada en su tradición de neutralidad diplomática, podría ofrecer una plataforma donde ambas partes se sientan cómodas para dialogar.

Según la investigación publicada por Gestión, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sugirió el sábado que el Vaticano podría servir como sede para las conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania, respaldando la propuesta que la Santa Sede ha mantenido durante largo tiempo. Esto ocurre tras la promesa del nuevo papa León XIV de “hacer todo esfuerzo” para contribuir a poner fin a la contienda.

Rubio, al reunirse con periodistas en Roma antes de su encuentro con el cardenal Matteo Zuppi, encargado del Vaticano para Ucrania, indicó que discutiría las posibles formas en que el Vaticano podría ayudar, así como el estado actual de las conversaciones y los pasos a seguir. Al ser consultado sobre si el Vaticano podría actuar como mediador de paz, Rubio precisó que lo consideraba más bien “un lugar al que ambas partes se sentirían cómodas yendo”. Esta declaración fue realizada en la embajada de Estados Unidos en Roma, donde Rubio expresó su gratitud hacia el Vaticano por su disposición a desempeñar un papel constructivo en la búsqueda de la paz.

El papa León XIV, tras ser elegido como el primer papa estadounidense el 8 de mayo, retomó el llamado a la paz en Ucrania que había realizado su predecesor, Francisco. En su primera bendición dominical, León instó a todas las partes a realizar el máximo esfuerzo para lograr “una paz auténtica, justa y duradera”. Previamente, como obispo en Perú, León había calificado la guerra de Rusia como una “invasión imperialista”, y reiteró su compromiso personal de “hacer todo esfuerzo para que esta paz prevalezca”.

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, también reafirmó la disponibilidad del Vaticano para servir como sede de conversaciones directas, lamentando que las negociaciones en Estambul no lograran un alto el fuego. Parolin destacó que el Vaticano podría ofrecer un espacio neutral para que las partes se reúnan y dialoguen, enfatizando que se trata de “una oferta de un lugar”.

El Vaticano ha tenido éxitos diplomáticos notables en el pasado, como su papel facilitador en las conversaciones entre Estados Unidos y Cuba en 2014, que condujeron a la reanudación de las relaciones diplomáticas. También ha acogido iniciativas menos secretas, como la reunión de líderes rivales de Sudán del Sur en 2019, recordada por el gesto de Francisco de besar sus pies en señal de súplica por la paz.

Una de las intervenciones diplomáticas más cruciales del Vaticano tuvo lugar durante la crisis de los misiles en Cuba en 1962. El papa Juan XXIII, consciente del peligro de una guerra nuclear, hizo un llamado a la paz en discursos públicos y a través de correspondencia privada con Kennedy y Khrushchev, instándolos a priorizar el bienestar de sus pueblos. Muchos historiadores consideran que las gestiones de Juan XXIII contribuyeron a evitar una escalada del conflicto.