En un informe final del estudio: “Los Factores de riesgo de la violencia sexual contra niñas y adolescentes en Huánuco”, elaborado por Save The Children y la Asociación Paz y Esperanza, se presentó información de los altos índices de violencia sexual que afecta a las mujeres y niños. Las conclusiones merecen la intervención inmediata de las diferentes instituciones que existen en Huánuco, afirmó Pier Paolo Marzo Rodríguez, representante de la Defensoría del Pueblo de Huánuco. Expresó, que deberá tenerse en cuenta la delicadeza de la situación que se sustenta en estadísticas presentadas por la Oficina de Gestión de Indicadores del Distrito Fiscal de Huánuco, que reportó el trabajo de las fiscalías penales, quienes atendieron 6591 casos de violencia sexual entre los años 2003 y 2016. De este total, la mitad de ellos sucedieron en las provincias de Huánuco y Leoncio Prado y más del 80 % contra niñas y adolescentes, además que el 97 % de casos afecta a las mujeres y el 3 % a los varones.
Marzo Rodríguez planteó que en primer lugar debería hacerse presente el sector Educación a través de los directores de cada institución educativa existente en el departamento de Huánuco, al cual deberían sumarse los 300 promotores de salud que apoyan al sector, como también el equipo de gestores del Programa Juntos que trabaja en campo y que se encuentran desplegados en todo el departamento. La participación de estos sectores y todos los que puedan complementar la detección y atención de casos desde las zonas más alejadas, se constituye en una necesidad apremiante para lograr a disminución de las cifras en plazos más cortos posible.
Fin de la hipocresía social
Además, pidió a la población y organizaciones sociales, ser coherentes en el objetivo de protección a los niños, porque por un lado la sociedad demanda que las instituciones prioricen este grave problema, pero cuando se trata de prevenirla a través de políticas educativas que se orientan a que los niños tomen conciencia de los riesgos a los que están expuestos, se oponen con argumentos como aquellos que ´no te metas con mis hijos´, como si ello fuera la solución. Al final, los grandes perjudicados son los niños y adolescentes por la actitud hipócrita de esta sociedad que plantea un doble discurso.




