Rodrigo Duterte La Haya
Rodrigo Duterte La Haya

Se espera el regreso de Rodrigo Duterte a la alcaldía de Davao

La política filipina se encuentra en un momento de profunda división tras el arresto y extradición de Rodrigo Duterte a La Haya. El exmandatario, ahora en el centro de una investigación por crímenes contra la humanidad, enfrenta acusaciones relacionadas con su agresiva campaña antidrogas, un tema que ha polarizado a la sociedad filipina y generado controversia a nivel internacional. Mientras tanto, las elecciones de medio término revelan un panorama complejo, con un resurgimiento del apoyo a la familia Duterte en su bastión de Davao.

Según la investigación publicada por The New York Times, a pesar de las graves acusaciones que enfrenta Rodrigo Duterte en la Corte Penal Internacional, su popularidad en Filipinas parece mantenerse intacta. Prueba de ello fue la gran cantidad de flores y tarjetas de cumpleaños que recibió en el centro de detención de La Haya, demostrando un apoyo popular que persiste a pesar de su situación legal.

El arresto de Duterte y su traslado a La Haya han provocado reacciones encontradas en el país. Si bien algunas encuestas sugieren que una parte significativa de la población apoya la investigación, sus seguidores más leales consideran que es víctima de una persecución política orquestada por el actual presidente, Ferdinand Marcos Jr. Esta percepción ha tenido un impacto directo en la popularidad del presidente, cuya aprobación cayó en picado tras el arresto de Duterte, mientras que la de su hija, Sara Duterte, actual vicepresidenta, experimentó un aumento considerable.

En el contexto de las elecciones de medio término, la figura de Sara Duterte emerge como un actor clave en el futuro político del país. No obstante, enfrenta un proceso de destitución con acusaciones que abarcan desde corrupción hasta presunta participación en las ejecuciones extrajudiciales de la guerra contra las drogas. El veredicto del Senado filipino sobre su destitución tendrá un impacto significativo en el equilibrio de poder y en las aspiraciones presidenciales de Sara Duterte.

Mientras tanto, en Davao, la dinastía Duterte sigue floreciendo. Los resultados preliminares de las elecciones apuntan a la victoria de Sebastián Duterte, hijo del expresidente, en la contienda por la vicealcaldía, lo que le permitiría asumir el cargo de alcalde en caso de que su padre no pueda juramentar desde La Haya. Otros miembros de la familia también obtuvieron resultados favorables en las elecciones locales, consolidando el poder de los Duterte en la región.

La campaña electoral de los Duterte ha aprovechado la situación legal de Rodrigo como un argumento a su favor. En mítines y manifestaciones, se ha proyectado un video de su arresto y se ha utilizado el lema «Tráiganlo a casa» para movilizar a sus seguidores. Sara Duterte ha denunciado que el país está «pagando el precio por elegir al líder equivocado» y ha calificado el arresto de su padre como un «secuestro» por parte de «extranjeros».

La vida de Rodrigo Duterte en el centro de detención de La Haya contrasta fuertemente con su anterior estilo de vida. Se ha reportado que el exmandatario ha solicitado comida «culturalmente apropiada», específicamente arroz, y que su familia le ha proporcionado algunos de sus productos favoritos, como Coca-Cola Zero. A pesar de las comodidades que ofrece el centro, su abogado ha enfatizado que sigue siendo una prisión. Cabe destacar que, en el pasado, el tribunal ha albergado a figuras políticas de alto perfil, como el expresidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, quien fue absuelto de los cargos en su contra.